Añadir Estrategias de Inversión en Google
Se habla mucho de una posible burbuja en torno a la IA. Viendo los multiplicadores de los 'Siete Magníficos' y del sector tecnológico en general, ¿cree que las valoraciones actuales están justificadas por los beneficios reales o hay un exceso de euforia en el mercado?
Una de las grandes preguntas que nos hacemos ahora mismo con inversores es ¿quién va a capturar el valor económico de esta revolución industrial, tecnológica que estamos viendo con la inteligencia artificial?
Van a ser los diseñadores de chips, sus fabricantes, van a ser las compañías que desarrollan aplicaciones, va a ser la infraestructura y por ejemplo lo que estamos viendo es que el mercado tiene dudas sobre compañías de software empresarial.
Pensamos que las valoraciones están bastante justificadas en la mayoría de las compañías tecnológicas americanas, el crecimiento que tienen, lo que ya han demostrado en el pasado, su capacidad de generar flujo de caja, ¿cómo han conseguido reacelerar su crecimiento cuando lo han necesitado? Nos hacen pensar que la gran mayoría de ellas, sobre todo las, cuando pensamos en las siete magníficas, tienen valoraciones que están justificadas, de hecho en muchas de ellas hemos visto como el múltiplo durante el año se ha ido comprimiendo.
Eso por supuesto no quiere decir que solo porque una compañía este expuesto de inteligencia artificial es un buen momento para comprarla, las valoraciones son importantes y no todas las compañías expuestas tienen un múltiplo justificado.
Desde la mesa de renta variable de Santalucía AM, ¿qué peso estratégico le están dando a la tecnología en sus carteras modelo frente a sectores más tradicionales o defensivos para los próximos 12-18 meses?
En la mesa de SantaLucía Asset Management no compramos un sector, no pensamos nunca a la hora de invertir en, queremos tener esta exposición en un sector. Todo viene de un análisis ascendente, un análisis bottom up, donde la calidad de la compañía y su capacidad de componer a largo plazo es lo que va a determinar el peso que le otorgamos en la cartera.
Esto nos ha llevado a que las compañías tecnológicas pesan tecnológicas entendidas en el más de sentido más amplio posible, pesan alrededor de la mitad de la cartera. Pero eso no quiere decir ni mucho menos que estén expuestas a los mismos riesgos, no es lo mismo una compañía de software que se dedica a vender software para ensayos clínicos, una compañía de software para pago denominas o una tecnológica en el sentido amplio que fabrica chips, están expuestos a riesgos muy diferentes y a oportunidades también muy diferentes.
El mercado ha premiado enormemente a los diseñadores de chips como Nvidia. Más allá de los semiconductores, ¿en qué otras partes de la cadena de valor (software, centros de datos, ciberseguridad o infraestructuras energéticas) están encontrando valor?
Primero es decir que estamos invertidos en envidia y que pensamos que la compañía sigue teniendo potencial y no solamente apoyado en la inteligencia artificial, sino en todo el ecosistema que tiene por detrás. Una de las grandes preguntas que nos hacemos ahora mismo con inversores es ¿quién va a capturar el valor económico de esta revolución industrial tecnológica que estamos viendo con la inteligencia artificial?
Van a ser los diseñadores de chips, sus fabricantes, van a ser las compañías que desarrollan aplicaciones, va a ser la infraestructura y por ejemplo lo que estamos viendo es que el mercado tiene dudas sobre compañías de software empresarial. Nosotros ahí pensamos que las ventajas competitivas que tienen, basadas sobre todo en la relación con los clientes, en los datos que tienen estas compañías, realmente van a poder seguir capturando valor como venían haciendo en el pasado y que sus crecimientos no se van a haber dañados. Es una de las oportunidades que estamos viendo.
En ciberseguridad, también llevamos muchos años invertidos en el nicho de valor, ya ocurrió el año pasado que con la inteligencia artificial se generaron dudas sobre la ciberseguridad, sobre cómo de necesaria iba a ser y este año lo que estamos viendo es esa reacceleración de nuevo y todo lo contrario. Los ataques se vuelven más sofisticados con inteligencia artificial y son compañías que son muy necesarias, por lo tanto encontramos valor en todas las compañías tecnológicas a través de la tecnología.
La hegemonía en tecnología e Inteligencia Artificial es claramente estadounidense (y asiática en manufactura). Como inversores, ¿encuentran oportunidades reales de inversión en IA dentro de la renta variable europea, o es indispensable cruzar el charco para capturar este crecimiento?
Una primera lectura puede hacernos pensar que hay que irse a Estados Unidos porque son las compañías americanas las que están desarrollando los modelos, las que están invirtiendo y las que están sobre todo en las noticias sobre la inteligencia artificial. Eso no quiere decir ni mucho menos que no haya oportunidades de inversión en Europa.
Estamos invertidos en compañías como ASML, ASM International, Besi, que son fundamentales para la producción de chips, que luego permiten el desarrollo de la inteligencia artificial. Y si nos vamos un poco más especializándonos, estamos invertidos en una compañía inglesa que se llama Halma que tiene un negocio muy interesante de fotónica, que permite desarrollo de óptica para centros de datos.
¿Cómo gestionan y cubren en sus fondos el riesgo geopolítico, especialmente la dependencia mundial de Taiwán (TSMC) y las tensiones comerciales y tecnológicas entre EE. UU. y China?
Hay riesgos que son sistémicos, que evidentemente si ocurriese algo en Taiwan estaríamos hablando de un problema sistémico en los mercados. Lo que buscamos es diversificar posiciones y a la vez nuestro trabajo consiste también en cómo hacemos, qué peso le damos a las compañías para diversificar esos riesgos y construir una cartera que sea capaz de aguantar en todo momento.
El sector tecnológico es tradicionalmente sensible a los tipos de interés de los bancos centrales. Con el actual escenario de subidas de tipos por parte del BCE y la FED, ¿cree que veremos una rotación de carteras hacia otros sectores?
Sí, y, de hecho ya se ha venido produciendo. El mercado se ha ampliado en los últimos años, meses, en sectores, por ejemplo, bancos, defensas, que han tenido un gran comportamiento. Nosotros mismos hemos ido deshaciendo parte de la posición que tenemos, por ejemplo, en semiconductores, donde hemos visto que la simetría se volvía negativa en términos de rentabilidad de riesgo en ciertos momentos. Por lo tanto, ese trabajo de rotación está ahí y lo vamos haciendo.
Y luego es verdad que hay muchas compañías en las que nosotros nos especializamos a la hora de invertir, que son más sensibles a tipos de interés porque el valor intrínseco de la compañía depende más del flujo de caja futuro que del flujo de caja presente.
Ahí, más allá de la volatilidad y del corto plazo y qué puede ocurrir con el múltiplo que el mercado quiere pagar en el corto plazo por estas compañías, nuestro trabajo se centra como inversores con vocación de permanencia en entender cuáles son las ventajas competitivas, cuál es la barrera de entrada, si estas compañías pueden seguir creciendo sostenidamente en el tiempo y, bueno, pues, si pueden seguir capturando valor más allá de un movimiento de valoración de tipos de interés.
Y ahí está nuestro trabajo en entender y, pues, bien esos riesgos, tomar las posiciones adecuadas, como decía anteriormente, y luego siempre, lo decimos así, siempre mantener esas posiciones cuando llegan momentos más difíciles porque pensamos que son estas compañías las que mejor van a componer en el tiempo.

