La credibilidad del FED está por los suelos,por eso ahora más que nunca todos los ojos están fijándose en lo que sucede en los mercados de renta fija.

 

La rentabilidad del bono alemán volvió a retroceder durante la sesión de hoy.

La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años marcó el mínimo desde el 15 de diciembre de 2017.

El diferencial entre el tipo de interés de los pagarés del Tesoro de los EEUU a 3 meses y 18 meses es negativo.

Los inversores están fijándose en si la rentabilidad de las notas del Tesoro de los EEUU a 10 años finalmente termina cayendo por debajo del tipo de interés a 3 meses. Podemos situar la probabilidad de que la economía de los EEUU entre en recesión en torno al 60%.

En un discurso en Hong Kong esta semana, la ex-presidenta del Fed, Janet Yellen, manifestó que "los bancos centrales globales no tienen herramientas adecuadas para la crisis". Yellen cree que el lanzamiento de rondas multimillonarias adicionales de flexibilización cuantitativa y la reducción de las tasas de interés en un territorio negativo no son suficientes para hacer frente a la crisis.

En septiembre de 2016, cuando todavía era presidente del FED, llegó a decir que: "el Banco de la Reserva Federal podría ayudar a la economía estadounidense en una futura recesión si pudiera comprar acciones y bonos corporativos". Da la sensación de que los banqueros centrales quieren seguir creando brubujas.

El S&P 500 se movió durante la sesión entre 2.830 y 2.785. Por el momento, vamos a considerar como escenario más probable que termine por perforar el soporte de la zona de los 2.785 y se encamine hacia el 2.675.

Los bancos, los semiconductores y los FAANG cerraron con  descensos en la sesión de hoy.

Es preciso tener en cuenta que a partir del 31de marzo comenzará aumentar el número de sociedades que deben suspender temporalmente sus programas de recompra de acciones. Este hecho aumenta la probabilidad de que el S&P 500 se dirija a la zona de los 2.675.

El DAX abrió al alza pero no pudo moverse al alza. Por lo tanto,creo que lo más probable es que se dirija a 11.200.

El IBEX abrió con mucha fuerza al alza porque, en relación a las dificultades que atraviesa el sector bancario, Draghi abrió la puerta a la posibilidad de introducir medidas que contribuyan a preservar los efectos positivos para la economía de los tipos negativos a la vez que mitigan sus efectos secundarios. Ahora bien, tras la reacciónalalza inicial, se giró a la baja al llegar a 9.327 y cerró en 9.258.

Por lo tanto, vamos a considerar como escenario más probabe que se dirija a la zona de los 9.100.