Powell no quiere que el S&P 500 retroceda por debajo de 2.400. Y tomará las medidas necesarias para que la curva de tipos de interés no se invierta. Los factores macroeconómicos que provocaron la caída de las bolsas estadounidenses no han cambiado a pesar del fuerte rebote experimentada desde la “masacre del día de Nochebuena”.

Gráfico de la curva de tipos de EEUU

En la sesión del jueves asistimos a otra sesión salvaje. El S&P 500 abrió a la baja, cayó hasta 2.595 y desde ese nivel subió hasta 2.645.

El S&P 500 ha conseguido cerrar por encima de 2.622. Por lo tanto, vamos a considerar como escenario más probable que intente dirigirse hacia la resistencia de la zona 2.690.

El NASDAQ 100 ha cerrado por encima de 6.700. Y ahora es probable que intente dirigirse a la resistencia de la zona 6.867.

La rentabilidad de los bonos a 10 años también se movió al alza y es probable que a corto plazo siga moviéndose al alza hacia la zona de los 2,80%

El déficit fiscal de los EEUU va a explotar y el gobierno de los EEUU tendrá que emitir enormes cantidades de deuda pública, por lo que a pesar de la desaceleración económica global, la rentabilidad de los bonos a 10 y 30 años retrocederá menos de lo esperado. Por lo que probablemente la curva de tipos no se invertirá.

Ahora bien, unos tipos de interés más altos frenará cualquier intento de subida de las bolsas.

El DAX Xetra siguió moviéndose lateralmente por encima del soporte de la zona 10.786. Lo más probable, tal y como he dicho en comentarios anteriores, que se dirija a la zona de los 11.100.

El IBEX se limitó a moverse lateralmente. Sigo pensando que lo más probable es que siga subiendo a corto plazo con un objetivo en la zona de los 9.180