Según el “Securities Times” de China, numerosos brokers chinos vieron cómo sus sistemas se colapsaron por la entrada de un enorme volumen de órdenes de compra en la mañana del pasado martes, y algunos de ellos dejaron a los inversores sin poder realizar sus compras.

Es la reacción lógica a la masiva inyección de liquidez del banco central de China y a la consecuente expectativa de que el crecimiento economíco global repuntará, y, por lo tanto, la tasa de crecimiento de los beneficios empresariales.

La pregunta es si el intento masivo de reflación de China (Acuerdo de Shanghai 2.0) tendrá éxito y provocará un repunte en el crecimiento de la economía global en el segundo trimestre.

En mi opinión, lo más probable es que el repunte empiece a notarse en el tercer trimestre de 2019,  pero provocará un impulso menor que el de 2016 (Acuerdo de Shanghai).

Los mercados ya han descontado una gran cantidad de noticias buenas, por lo que el riesgo de decepción es alto.

Entre esas noticias buenas destaca la capitulación de todos los bancos centrales.

La combinación de euforia y buenas noticias siempre nos obliga a actuar con más cautela de lo habitual, porque suelen ser un buen momento para vender.

El IBEX cerró el jueves por encima de la zona de resistencia situada en torno a 9.240, fue un signo de fuerza a alza.

Sin embargo, en la sesión del viernes, tras una apertura fuerte al alza, el IBEX se giró a la baja y dibujo un patrón de velas japonesas conocido como "Pin bar".

Ese movimiento a la baja desde los máximos nos obliga a ser cautos a corto plazo por si el movimiento del viernes hubiese dibujado una figura de agotamiento del tramo al alza.

Es normal que cuando el precio supera una zona de resistencia significativa a continuación se produzca un movimiento correctivo que lo devuelve a la antigua zona de resistencia, que suele actuar como soporte si la tendencia alcista va a tener continuación. Pues en esa situación estamos ahora en el IBEX.

A corto plazo vamos a considerar como primer soporte la zona de los 9.240-9.200, mientras el IBEX se mantenga por encima, el objetivo seguiria siendo la zona de los 9.650. Por el contrario, la perforación de la zona de soporte abriría el camino hacia los 8.950-8.900.

No soy adivino, pero si tuviera que apostar por uno de los dos escenarios lo haría por el primero, es decir, creo que el IBEX respetará el soporte de la zona 9.240-9.200 y retomará la senda alcista.

Es cierto que el movimiento al alza se produjo en los dos últimos días de negociación del mes de febrero y, por lo tanto, ha podido haber interés por algunas manos de que el IBEX cerrara el mes en máximos.

El DAX hizo el viernes un movimiento similar al del IBEX. El DAX dejó el viernes un hueco al alza que se prolonga desde el 11.525 hasta el 11.584.

Pues bien, tomaremos como referencia el nivel 11.525. Y mientras el DAX se mantenga por encima de este nivel, consideraremos como escenario más probable que el actual tramo al alza podría prolongarse hasta los 11.850.

Por lo que hace referencia al S&P 500, siguió moviéndose lateralmente, no hubo ninguna novedad. Yo no soy bajista, pero es cierto que el S&P 500 está caro y probablemente los sistemas de especulación serán proclives a vender. Ya hemos dicho en ocasiones anteriores que las órdenes de venta probablemente estarán en 2.820, porque es una resistencia obvia.

El primer soporte gráfico significativo se encuentra en torno a 2.760 y otro menor en la zona de los 2.780. Mientras se mantenga por encima de 2.760, lo más probable es que el S&P 500 intente superar el 2.820.

La pérdida del 2.820 abriría el camino hacia el soporte de la zona 2.720.