Cuando nos enfrentamos al análisis de los mercados de renta variable debemos considerar varias formas de estudio e investigación de estos activos para ver una misma situación desde distintos puntos de vista y esta amplitud de miras nos hará sacar conclusiones más concretas y específicas de lo que está ocurriendo en cada momento en particular.

Normalmente el estudio técnico de una curva de precios nos puede ayudar a definir las zona de control estático del activo analizado, también nos ayuda a definir si las formaciones chartistas que presenta su curva o su serie de máximos y mínimos presenta algún tipo de debilidad o desgaste en su formación. Por otro lado Los estudios de osciladores e indicadores nos ayudarán a comprender si este activo se encuentra en un momento de sobrecompra o sobreventa masiva así como a medir la aceleración del susodicho movimiento alcista o bajista y también la fuerza empleada en ese desplazamiento del precio.

Pero además de todo esto hay algo muy importante que debemos saber medir y valorar de una forma muy concreta y que nos va ha ayudar mucho a definir el momento en el nos encontramos y esto es el sentimiento de los inversores globales del mercado.

Los indicadores de sentimiento de mercado nos ayudarán a valorar los grados de confianza, incertidumbre y miedo que existen en cada momento en la gran mayoría de inversores que intervienen en los movimientos de los mercados de renta variable.
Estos sentimientos se complementan con los grados extremos de confianza y miedo que serían la complacencia y el pánico.

Cuando nos encontremos en situaciones extremas de sentimiento de mercado debemos prepararnos para actuar en la dirección contraria del movimiento actual establecido aplicando de esta forma la teoría de la opinión contraria de los mercados de valores. Esta teoría nos dice que cuando el mercado muestras claros síntomas de confianza, relajación y autocomplacencia es cuando nos encontramos cerca de una situación de posible techo de mercado mientras que cuando nos encontramos en un entorno de mercado bajista que trae consigo situación de miedo o incluso pánico global entre los inversores de renta variable estaremos  muy cerca de la formación de un suelo con su consecuente rebote alcista.

La situación actual de subidas continuadas de los índices americanos y la ruptura alcista de los máximos en el sp500 y en el DOWJONES ha provocado una reacción positiva y confiante entre los inversores de renta variable que ha desembocado en las compras masivas de activos de cotizados.

Las primeras consecuencias de esta actitud inversora es la creación de una gran cantidad de nuevos máximos entre las acciones cotizadas que lo que han hecho es seguir el camino de su índice de referencia provocándose una incremento de la curva que mide los nuevos máximos netos.



Esta curva que les muestro justo arriba, refleja como el diferencial neto de los nuevos máximos y los nuevos mínimos generados en las acciones cotizadas e incluidas en el NYSE es extremadamente ascendente y positivo desde el mes de marzo de este año 2016 demostrando así que las acciones han avanzado de manera global buscando nuevos máximos del último año o de las últimas 52 semanas.

Otro factor que influye mucho a la hora de valorar el sentimiento alcista de un mercado es el ratio que recoge el número de opciones call y opciones put compradas en el mercado de derivados de Chicago.


En este gráfico aparece valorado de forma numérica el ratio que se extrae de dividir las opciones compradas PUT que miden el sentimiento BAJISTA del mercado y las opciones compradas CALL que miden el sentimiento ALCISTA de ese mismo mercado. De forma que si ese ratio es muy pequeño o bajo eso quiere decir que hay muy pocos bajistas y muchos alcistas y cuando ese ratio es muy alto quiere decir que los bajistas son muchos y los alcistas muy pocos.

Actualmente este ratio es muy bajo, tan bajo que está en mínimos de el último año demostrándonos a todos aquellos analistas que sabemos interpretarlo que la mayoría de los inversores creen que el mercado va ha seguir subiendo y que ese sentimiento positivo no ha sido tan amplió desde el verano del pasado 2015.
Ahora solo tiene que recordar lo que les conté anteriormente de la teoría de la opinión contraria.

Después de ver estos dos indicadores de sentimiento de mercado debo decirles que existe un referente del sentimiento global de los inversores de renta variable que tiene en cuenta hasta 7 indicadores de sentimiento entre los que se encuentran los dos mencionados anteriormente y que los computa en un solo indicador global, de manera que este indicador FEAR AND GREED de la CNN nos va ha ayuda a medir y valorará la situación actual de forma conjunta.



Aquí pueden ver el resultado del estudio global de los 7 indicadores de sentimiento que les comente. Lo que hace esta gráfica es valorar numéricamente el grado de pánico, miedo, neutralidad, confianza o complacencia que existe en cada momento en el mercado de renta variable americano tomando como referencia distintos índices como el NYSE o el SP500 para medir algunos de los indicadores que componen estos siete instrumentos de medición del sentimiento global.

En la situación actual nos encontramos en un nivel de 89 lo que nos indica que estamos en una zona se extrema confianza ya que los datos numéricos van desde el 0 hasta el 100 siendo los niveles de 25 y 75 las zonas relevantes de observación para el miedo cuando el indicador está por debajo de 25 y confianza cuando este mismo indicador manca lecturas por encima de los 75 puntos. Hay que añadir que esos niveles son informativos y nos ayudan a estar alertas sobre posible cambios de dirección pero los niveles realmente extremos se encuentra en las zonas por encima de los 80 y 85 y los niveles extremos de miedo o lo que es lo mismo pánico lo encontraremos por debajo de 20 y debajo de 10




En esta última gráfica pueden observar cómo no veíamos niveles de confianza tan altos desde los techos de mediados del 2014 donde se alcanzaron la valoración de 93 puntos para marcar de esa forma un importantísimo techo de confianza inversora.

De esta forma podemos decir que en los últimos tres años de cotización de los índices americanos solo hemos tenido una situación tan extrema de confianza igual a la actual y concluyó con una fuerte caída en la confianza de los inversores provocando correcciones tan bruscas que dieron lugar a una situación inversa se miedo.

¿Quiere decir esto que la tendencia alcista de los índices americanos va a concluir y comenzar una tendencia bajista? Absolutamente NO.

Esto lo que quiere decir es que se abre ante nosotros la posibilidad de que una corrección bajista aparezca en el mercado alcista actual proporcionándonos la posibilidad de comprar activos americanos a precios más bajos y atractivos así que ya saben estén atentos a las próximas correcciones y aprovéchalas ara tomar alguna posición de esas que se les escapo hace unos semanas.