Parece que Europa en su conjunto podría estar más barato en múltiplos de PER que el Ibex pero “no hay que olvidar que en nuestro índice hay compañías objeto de posibles movimientos corporativos” asegura el experto para quien, “desde el punto de vista global sigue siendo más atractivo Europa”. Sin embargo, prevé que en este año “será muy importante la selección de valores, por lo intentaría no hablar de Ibex-35 sino de compañías más concretas como bancos por ejemplo”. A la hora de observar oportunidades miraría más que el sector, compañías individuales. El análisis geográfico sector-valor ha perdido relevancia con respecto al análisis de compañías-sector. Dentro del selectivo, BBVA es la compañía que mejor se comporta “y no está cotizando caro en términos de PER”. Es un valor que ha tenido un comportamiento bastante errático, “pues no hay más que ver cómo se mueve lateralmente entre los 17,50-19 euros sin conseguir salir de esa zona”. En cambio los resultados si que han crecido. Hay un gran número de informes que han detectado que el valor de la compañía “trocedada” es superior al conjunto, sabemos que desde el consejo económico de gobierno ha habido intereses pasados sobre movimientos corporativos (que hablan de un ofrecimiento a BSCH o bancos extranjeros) y “parece claro que si BBVA hace un movimiento defensivo adquiriendo algún banco extranjero o aumentos de participación de cara a esos movimientos futuros, dará soporte a la cotización” asegura Cantarela. Inmobiliaria colonial “no es en este momento una compañía en la que debamos estar invertidos”. Principalmente la empresa ha hecho un plan estratégico de crecimiento excesivo, con un nivel de endeudamiento que ha provocado cierto recelo en los inversores extranjeros. Las previsiones de la compañía no son más optimistas pues se elevará el coste de endeudamiento, la amortización del préstamo se reducirá y “esa aversión al riesgo, tanto en deuda como en inversión, puede perjudicar de una forma importante a la compañía”. A pesar de la fusión con Colonial y con la fuerte revalorización que lleva la compañía, “en caso de que el sector sufriera un parón, ya estarían descontados los fuertes crecimientos futuros”. Aemás la OPA sobre Riofisa se está retrasando porque “la falta de contra financiación hará que realice una ampliación de capital que podría seguir penalizándola por lo que el riesgo que estamos asumiendo por estar en esta compañía es bastante elevado”.