Los datos económicos que se han conocido durante la jornada – especialmente la inflación- están permitiendo a los mercados “coger un suelo”, pero la realidad “es que los datos de coyuntura real- producción industrial, evolución desmpleo, ventas al por menor…- están presionando claramente a la baja”. Es la opinión de José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citigroup en España. Nos movemos en un escenario “donde existe un miedo irracional y cuyas ventas ininterrumpidas han motivado que algunos inversores hayan entrado cazando gangas”. Campuzano asegura que “las bolsas están consolidando niveles” pero en ningún caso se puede considerar “que sea el suelo del mercado”. Admite que la realidad de la situación es “preocupante” e incluso “dramática” en algunos países.
El estratega jefe de Citigroup compara esta crisis con las pasadas y advierte de varios factores negativos: el ajuste en las perspectivas de beneficios- un 10-15% más bajo que en el resto de conflictos- y la duración, en la que nos quedan en torno a 5-6 meses de inestabilidad. Sin embargo, asegura que “las valoraciones no son tan altas y podríamos hablar de que el posicionamiento en el mercado es positivo, pues hay una salida fuerte de dinero de renta variable”. Ese equilibrio precario entre factores positivos y negativos, afirma Campuzano, “puede seguir inclinando la balanza hacia un contexto de bolsa ciertamente negativo”. 

Además es una crisis sin precedentes, en la que se juntan crisis financiera, ajuste del tamaño de la banca y el riesgo de los emergentes “que aconsejan ser muy cautos”. Sobre los resultados empresariales, este experto de Citigroup confirma que “son algo mejor de lo esperado, aunque teniendo en cuenta que las previsiones eran muy negativas”. El deterioro económico “posiblemente llevará a un fuerte deterioro en los beneficios empresariales y, aunque las cifras sirven un poco de colchón, para nada se pueden extrapolar”. En este sentido, “existe una alta probabilidad de que en los próximos 6-9 meses volvamos a ver una corección importante en las expectativas de beneficios”, lo que también podría presionar a la baja. 

En cuanto a la evolución del precio del oro negro, Campuzano advierte de que es “un mercado muy importante pero también muy opaco”. En este momento lo que inspira la caída es la demanda y prevé que la OPEP rebajará su producción “pero en ningún caso será suficiente para permitir un acomodo de los precios del crudo”. Tiene la sensación de que los verá más cerca de los 60 que de los 80 dólares “con lo que a corto plazo lo veremos a niveles más bajos”, concluye.