Segundo rescate a Grecia comienza hoy. Hoy el primer tramo, ante el vencimiento de algunas de las obligaciones que tenía contraídas el país. “Después de las complejas negociaciones la cosa es llegar a tiempo y ver qué pasará de ahora en adelante”, reconoce Álvaro Blasco, director de análisis de Atlas Capital.
En declaraciones a Radio Intereconomía, este experto recuerda que tenemos elecciones en Grecia y tenemos que ver qué hara el nuevo gobierno. Tiene compromisos sobre la mesa “y posiblemente tendremos algún cambio respecto a las condiciones tan duras que se han marcado. Es un capítulo en el que se sigue hablando de la posibilidad de que Grecia salga del euro, estamos como al principio pero un poco más relajados”.

Lagarde se suma a las declaraciones internacionales apoyando el crecimiento mundial. En un entorno en el que “vemos datos que hablan de que las cosas son algo mejor de lo que esperábamos”. En muchos países desarrollados e incluso emergentes estamos viendo datos alentadores pero en España estamos inmersos en nuestro problema que nos hace difícil ver lo que hay en el exterior. También aquí hemos tenido algún comentario, a finales de año podremos tener algo más de actividad en la economía.

El problema que tenemos ahora es que los gestores extranjeros siguen preocupados por tener que justificar haber tomado posiciones en España y toman el camino más fácil. La bolsa nuestra “ahora mismo está muy interesante y es una gran oportunidad pero el dinero continúa sin llegar”. En este contexto es difícil que consigamos adelantar a los mercados internacionales y sí es fácil seguir con el diferencial del 10% respecto a las bolsas europeas.

Telefónica. El problema es que las recomendaciones de las casas de análisis se han ido reduciendo y hemos visto cómo se bajaban sus precios objetivos. En 13 euros parecen algo caras pero “pienso que el inversor debería aguantar las acciones porque en algún momento alcanzará este precio y los superará”. Pensando además que la ligera caída que tiene ahora mismo la podría compensar en próximos dividendos. Stop hacia abajo porque sí ha habido momentos en que hemos pensado que la operadora perdía niveles importantes.

Solaria. Paciencia porque le va a costar subir porque no están entrando dinero en la bolsa española y esto hace que haya poco volumen que está comprando las grandes compañías. Tendría mucha paciencia, tiene poco sentido apostar por lo que estamos viendo en Solaria. Hay objetivos que hablan de 1.25-1.30 pero hay que tener mucha paciencia.

La cotización de Repsol ya refleja una valoración absolutamente ilógica por lo que la situación en Argentina se plantea como una operación complicada y hasta molesta ahora mismo. No sé si puede ir todavía hacia abajo pero seguro que este es un momento interesante para entrar sobre todo porque no podemos valorar a cero YPF, "tiene un valor importante y si Argentina no quiere acercarse a las inversiones internacionales tendrá que comportarse de una forma que los mercados internacionales no le puedan achacar una excesiva seguridad jurídica en sus inversiones. El gobierno tendrá que hacer una oferta lo suficientemente atractiva para tenerla en consideración, una oferta justa en la que los mercados puedan pensar que tampoco ha sido un espolio sino que se fuerza una naturalización y aceptación de un precio".

Banco Popular. El sector financiero es uno de los que tiene pendiente recuperar todavía con cierta fuerza. Está muy supeditado a los movimientos del sector europeo en general pero el valor ha ido haciendo sus deberes. Las provisiones han alcanzado niveles significativos sin grandes esfuerzos y lo que tenga que hacer en un futuro no muy lejano para seguir cubriendo esas provisiones lo hará sin problema.

BBVA. Esperar porque seguramente la cotización llegará por encima de los 7 euros. Tiene el beneplácito de muchas casas de análisis por su estilo de gestión y equipo de dirección y es una de las que puedan tirar con mucha fuerza si se acaban las tensiones en los mercados financieros.

Deoleo. Estoy convencido que llegará a 0.50 euros pero el problema es que ahora no tiene mucho incentivo para subir, ahora mismo tiene una estructura más racional que la que tuvo en su momento y es una cuestión de paciencia. Es lo que comentábamos con Solaria que, en compañías con valoraciones tan pequeñas, entra poco dinero y se mueven muy bruscamente.

Hay que ser muy prudente en los tiempos que estamos viendo. Hablando de bolsa española, a pesar de lo mal que está el sector, sería un buen momento tomar Iberdrola primero por el descenso de su cotización y por la interesante evolución del dividendo en los próximos tiempos.