
Linea Directa tiene previsto publicar sus resultados del ejercicio 2025 el próximo lunes 23 de febrero. A la espera de esta cita, las acciones de la aseguradora acumulan una tímida subida del 3% en el acumulado de 2026, si bien todavía caen un 20% desde que en junio del año pasado marcaron máximos de 1,44 euros.
A la espera de sus cuentas, los analistas fundamentales mantienen su confianza en la acción, con una recomendación mayoritaria de ‘comprar’ y un precio objetivo medio de 1,33 euros que supone un potencial alcista del 15,4% frente a la cotización actual, según los datos recogidos por Reuters.

Desde el punto de vista del análisis técnico, Línea Directa tiene por delante una resistencia a medio plazo en los 1,188 euros, con la resistencia a largo plazo fijada en los 1,216 euros. En cuanto a los soportes, el primer soporte a medio plazo está en los 1,112 euros, mientras que a largo plazo se sitúa en los 1,066 euros.
Además, Línea Directa se encuentra ‘fuerte’ desde el 16 de enero, cuando dio el salto desde el anterior estado ‘neutral’, de acuerdo con los indicadores de fuerza tendencial de Estrategias de Inversión. Estos indicadores ofrecen una puntuación que permite ver qué valores que están fuertes en bolsa y con tendencia alcista.
En su última comunicación trimestral al mercado, Línea Directa anunció un beneficio neto de 59,7 millones de euros en los nueve primeros meses de 2025, lo que supone un incremento del 46,4% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado por el fuerte crecimiento en ingresos y clientes, así como por la mejora del margen asegurador.

