La demanda doméstica es el principal conductor de la recuperación. Los indicadores deberían llevarnos a una subida sostenida de la inflación, que se debería acerca al 2% pero manteniéndose por debajo. El mandatario del BCE ha dejado claro que los riesgos de inflación siguen a la baja pero se ha equilibrado un poco favorecido por el descenso del euro y un ligero aumento de los precios del crudo
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Con esto, espera que la recuperación económica se fortalezca de forma gradual. Draghi reconoce que la inflación es una muestra de que se están llevando a cabo medidas adecuadas y espera que, no sólo en 2015, sino también en 2016 y 2017 se incrementen los precios de forma gradual. Todo ello con un PIB que se acerca al 0.3% intertrimestral. Los datos de Eurostat muestran que la economía ha ganado velocidad , la demanda interna se verá respaldada por la recuperación y “la bajada del precio del petróleo ayudará a mejorar la renta disponible de las familias”.

Eso sí, siempre que lo permitan las reformas que se están llevando a cabo pues Draghi ha indicado que esta recuperación se podría ver afectad a por la lentitud con la que se está llevando a cabo los ajustes de balance y demás reformas estructurales. Del resto, Draghi ha manifestado que se incrementaron los préstamos de sociedades no financieras un 0.9% en enero y “vemos mejoras en las condiciones de los préstamos a las empresas, en concreto”. Draghi destaca el incremento de los préstamos a los hogares en marzo y las medidas implementadas deberían repercutir en un incremento del crédito.


Sobre los miedos que existen de que el BCE se quede sin bonos para implementar al completo su programa de compra de activos – el famoso QE – Draghi ha manifestado que son exageradas y no hay evidencias de que eso vaya a ser un problema pues el programa es flexible para cambiar si fuera necesario. Los bonos del gobierno están para dotar de liquidez y creemos que esto a día de hoy no es una preocupación. Incluso se ha atrevido a adelantar su sorpresa acerca de un éxito temprano del QE dado que solo llevamos un QE. Y ha confirmado que la extensión de la liquidez depende de los países.

Preguntado por los yields negativos que están alcanzando los bonos de la Eurozona, Draghi ha manifestado ser consicente y que la compra de bonos está destinada y provocará la estabilidad financiera. "Ya vimos una  burbuja en el mercado de bonos en la previa a la crisis económica pero no estamos viendo nada similar puesto que, en aquel momento, no  vino acompañada de un incremento del crédito por parte de los bancos". 

El mandatario del BCE reconoce que alguna vez ha escuchado que el QE anula el interés de los estados para realizar reformas estructurales pero es todo lo contrario. "Algo importante es hablar sobre qué reformas estructurales será necesario implementar. Además, también se escucha que a corto plazo estas medidas no provocarán nada bueno para las economías lo que no es del todo cierto porque sí tendrá impacto sobre algunas variables de las economías europeas". 

Las declaraciones de Draghi se producen después de que el ministro de finanzas Wolfan Schaeuble alemán haya declarado que  Europa tendrá que solventar sus propios problemas y considera que hay demasiada responsabilidad en el BCE para que solucionen los problemas, tanto económicos como fiscales.  Ha confirmado que Grecia está en una situación muy difícil y que nadie tiene idea de cómo conseguir un acuerdo en un programa ambicioso para Grecia. También dice que no se espera una solución a los problemas financieros de Grecia en las próximas semanas. Subraya que el nuevo gobierno griego ha dañado la tendencia de mejora de la economía de su país. Eso sí, ha dejado claro que dno habrá contagio en el mercado.