Comienza la mañana con el dato de empleo. Una referencia “que es buena. Ya vimos el año pasado que el dato de noviembre era negativo y ahora más que duplicamos el dato y no vemos cuándo puede venir un cambio de tendencia”, reconoce Álvaro Blasco, director de análisis de Atlas Capital.
Este experto reconoce que dato de afiliación de la Seguridad Social es con lo que estamos financiando las pensiones “y al final es la deuda que tenemos que emitir para conseguir el dinero necesario para estos pagos”.

Respecto a Europa, este experto reconoce que el principal problema es que se ha ido dilatando en el tiempo y lo que costaba 500.000millones hace un año, costaba un billón de euros en septiembre y ahora 2 billones. “No hay que tener más demora sino que hay que hacer un cambio radical en la Unión Europea para conseguir la armonización fiscal que necesitamos de forma urgente”.

Estamos en un mes “históricamente malo, con caídas espectaculares en los mercados y en pocas sesiones hemos visto subidas espectaculares. La inyección de liquidez de los principales bancos centrales es fundamental y ha sido un buen dato, que ha sido bien acogido por los mercados”.

Los inversores en este momento tienen que tener mucha prudencia. En las salas de brokers se vive pendiente de la pantalla y “cada vez que alguien inicia una intervención pública – Merkel o cualquier ministro europeo-se vé como los mercados reaccionan casi de forma inmediata. “No hay un rumbo fijo pero se puede decir que los precios son interesantes porque las compañías seguirán ganando dinero muy significativo, hay sectores que reducirán más sus beneficios pero seguirán siendo espectaculares y la rentabilidad vía dividendo sigue ahí”.

Para quienes quieran riesgo “parece que mucha gente opta por tener parte de su cartera en divisas diferentes al euro como por ejemplo dólar, franco suizo – a pesar de que esté semiintervenido- algo de libra….En estados Unidos no estamos recibiendo demasiados malos datos y quizás sea donde, a pesar del endeudamiento, podamos encontrar el crecimiento que necesitan los países para salir del bache en el estamos inmersos”, concluye.