La cesta de la compra creció un 2,8% en volumen durante el primer trimestre, con lo que invierte por primera vez su evolución, mientras que el valor siguió su tendencia positiva, con un incremento del 1,6%, algo menor a causa del descenso de precios de algunos productos y de la mayor afinidad del consumidor hacia las marcas blancas.
Según TNS Worldpanel, el consumidor no sólo ha gastado más en la cesta de la compra, sino que también ha adquirido más volumen de productos que en el mismo periodo del año anterior.

Aunque la consultora apunta que los datos de un trimestre no son suficientes para poder considerarse el inicio de la recuperación, sí cree que "son esperanzadores, si el crecimiento se mantiene en el segundo trimestre".

Por subsectores, todos crecieron en volumen por encima del 2%, con perfumería a la cabeza, al registrar una tasa del 5,1%, seguido de droguería, con un incremento del 2,9%, productos frescos perecederos, con un alza del 2,6% y alimentación envasada y bebidas, con un 2,3%.

En valor, la droguería creció un 3%, la alimentación envasada y bebidas un 2,6% y los frescos perecederos un 0,7%, mientras que la perfumería fue el único subsector que cayó, con un decrecimiento del -0,3% en relación con el primer trimestre del año anterior.

No obstante, la consultora destacó que los sectores menos imprescindibles no registraron comportamientos tan positivos. Así, el mercado de impulso cayó un 9,2% en volumen y un 8,3% en valor, mientras que el descenso del textil fue del 0,8% en volumen y del 6,7% en valor. Por su parte, los combustibles crecieron un 3,1% en volumen, pero cayeron un 18% en valor a causa de los abultados descensos de precio frente al año anterior.

El director general de la consultora, Luis Simoes, subrayó que la recuperación del crecimiento en volumen es "muy importante", ya que indica que a pesar de la situación económica, el consumidor se ha permitido comprar más producto y no ser tan estricto como antes con su ahorro.

"Pero para certificar el inicio de la recuperación es preciso saber si se trata de un repunte coyuntural para reponer producto después de haber agotado definitivamente los stocks en el hogar o si realmente se trata de un incremento de su propensión al consumo más estructural gracias a las recientes ganancias de las renta disponible de las familias", precisó Simoes, para quien los datos del segundo trimestre serán claves para valorar la solidez de las bases de este repunte del consumo.

La consultora achacó el crecimiento del consumo al aumento de la necesidad de compra de productos de alimentación y limpieza al optar por ahorrar en su gasto fuera del hogar, así como a la reducción de precios y la proliferación de ofertas, entre otros aspectos.