Golpe al crecimiento español: el impacto real de la guerra en nuestro PIB

Aunque nadie quiere utilizar la palabra estanflación y mucho menos recesión, lo cierto es que la sombra de la duda sigue planeando sobre un más que ensombrecido panorama de creciente en España. Los factores, de sobra ya a estas alturas conocidos y además padecidos de primera mano frente a crisis anteriores. Si en la financiera de 2008, vino de los datos macro a los microeconómicos, la presente, por el efecto inflación, nos ha llegado a todos los bolsillos de forma inmediata.

El encarecimiento de gas y petróleo, por ende, del transporte, así como del resto de materias primas, que se ha trasladado inmediatamente a la alimentación y al resto de productos y servicios que consumimos ha generalizado ese impacto negativo que padecemos y se verá claramente reflejado en nuestro crecimiento.

En lo inmediato, los datos del primer trimestre del año, que no conoceremos oficialmente hasta el 29 de abril en su primera estimación van desde el más que minorado nivel del Banco de España, de apenas 9 décimas frente al 2,2% del cuarto de 2021 mientras que, desde el Servicio de Estudios de BBVA, desde BBVA Research, se estima una cifra mucho mayor, de medio punto más, hasta el 1,4% en la economía de nuestro país hasta marzo.

Lo cierto es que todos los organismos, con independencia de la divergencia de sus estimaciones, ponen de relieve de forma conjunta, una cosa importante. Que la incertidumbre que encierra la duración de la guerra y su intensidad impide, como destaca el BdE, la precisión o exactitud de sus valoraciones, que pueden cambiar.

De hecho, el Banco de España perfila una por una las implicaciones que nos llevarán a crecer, en sus estimaciones, un 4,5% este año desde el 5,4% previsto en diciembre. Lo cierto es que las cosas estaban mejorando macroeconómicamente hablando, señala la institución, hasta que llegó la guerra, con un efecto vertical de una inflación ya desmesurada, los cuellos de botella y los mercados exteriores, y otro de carácter psicológico: la confianza y la incertidumbre.

PIB estimaciones pormenorizadas en 2022 para el Banco de España

Programa Practico de Estrategias de Inversión y Trading

Desde BBVA Research se pone sobre la mesa la ralentización en el gasto con tarjeta en la segunda quincena de marzo, en especial en transporte y alimentación, lo más castigado por la subida de precios. Desde el Servicio de Estudios vislumbran un castigo en el crecimiento en este 2022 hasta el 4,1% de mayor impacto, desde el 5,5% anterior, muy afectado, dice por los precios de la energía y la alimentación como vemos en la imagen. Coindice con las mejores perspectivas anteriores, por el menor impacto del Covid y el impulso fiscal, que ayudan a que el recorte se coloque en lo anticipado por la OCDE: una caída del 1,4% anual.

PIB pormenorizado en 2022 en las estimaciones de BBVA Research

Estrategias de Inversión

A esto se suma el panorama que dirige la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la AIReF. Prevé un crecimiento en España durante el presente ejercicio del 4,3% desde el 6,2%, una de las caídas más acusadas, a la vez que reduce el impacto del Plan de Recuperación hasta el 1,8% del PIB frente al inicial 2,5% previsto.

Dos organismos más han actualizado hasta ahora mismo las previsiones. Desde Deustche Bank estiman un recorte de 2,5 puntos en la estimación de PIB para España hasta el 3,8% desde el 6,3% anterior, mientras que colocan en el 1,9% la recuperación del Producto Interior Bruto en 2023.

Algo más optimistas se muestran desde ORFIN, el Observatorio de la Realidad Financiera, una cátedra creada por la Universidad de Alcalá y Thinking Heads donde prevé un PIB del orden del 4,5% para nuestro país, siempre y cuando no haya un recrudecimiento de la guerra de Ucrania. Eso sí, en un escenario más severo, el crecimiento se reduciría al 3,8% para este año, con un previo superior a los 100 euros en el precio del crudo.

El Gobierno por fin revisará un cuadro económico ampliamente desfasado, con crecimiento estimado del 7% para este año, que consta en la elaboración de los Presupuestos, con un coste del crudo “en 2022 se espera una ligera moderación en los precios del petróleo hasta situarse en torno a los 60 dólares por barril” y que han de mandarse a Bruselas, claramente puestos al día en este mes de abril.

Si quiere conocer los valores más alcistas de la bolsa, regístrese gratuitamente en Estrategias de Inversión.