Hoy hablaremos de uno de los grandes de la banca española, el BBVA. Como se puede observar en el siguiente gráfico, el valor ha venido moviéndose a lo largo de una tendencia primaria bajista que se inició en 2007 tras marcar su máximo histórico en los 11,45 euros y que le llevó hasta los 2,85 euros ajustado por dividendos en un primer impulso.


Luego sufrió una importante reacción alcista hasta principios de 2010 desde donde el mercado bajista regresó de nuevo y con él una clara pauta de máximos y mínimos decrecientes hasta que en el verano de 2012 dejó un mínimo creciente respecto al del año 2009 y desde ahí comenzó la reacción alcista con la que los precios se enfrentaron a lo largo del verano siguiente a la tendencia principal bajista para terminar finalmente rompiéndola al alza.

Análisis
 



Como se puede observar en siguiente gráfico, la acción logró superar la tendencia bajista principal de seis años y medio de duración y, tras realizar un perfecto throw-back, el precio salió disparado desde esa zona inferior a los 7 euros hasta la zona de los 8,15 euros en cuestión de dos meses. Tras esta subida, el valor corrigió tímidamente para volver a marcar un nuevo máximo creciente y de esta forma comenzar a configurar un canal alcista que a finales del año 2014 terminó saliéndose de él por la parte inferior. Los precios comenzaron a coger cierta velocidad en la caída hasta llegar de nuevo al soporte de los 6,55 euros.




Desde este nivel el precio de la acción volvió subir e inclusive a entrar de nuevo dentro del canal alcista marcando un nuevo máximo creciente superior a los máximos de 2014, pero el mantenerse dentro del canal alcista le duró muy poco. Esto le costó regresar de nuevo a la zona del soporte de los 6,55 euros, y que esta vez sí, cedió ante la presión de venta provocando así una corrección que le llevó a testear, e inclusive romper, la tercera línea de velocidad desde los mínimos del verano de 2012. Sólo tras testear la antigua tendencia bajista de largo plazo ha sido capaz de reaccionar al alza y volvemos de nuevo al punto más importante de este valor: La resistencia de los 6,55 euros, que además se configura como los máximos anuales de 2016 poniendo así más fortaleza a dicho nivel.     
 
 
Escenario
 

 
Por tanto y teniendo en cuenta la situación del valor me plantearé una operativa dual:
 
  • Alcista: Parece ser que el valor no puede con la resistencia de los 6,55 euros. No obstante, si se confirma un nuevo máximo respecto a los máximos de noviembre y vemos los 6,65 euros, entonces entraré con el objetivo de que su movimiento ascendente continúe hasta testear la zona de los 7,40 euros. Protegeré esta estrategia con un stop inicial en los 6,25 euros.  
 
  • Bajista: Sin embargo, si no podemos hacernos con esta resistencia y el valor se gira a la baja cerrando por debajo de los 6,25 euros, entonces me pondré corto con el  objetivo de ver un nuevo testeo a la tendencia alcista de corto plazo que ahora pasa por los 5,83 euros. Todo protegido con un stop loss inicial por encima de los 6,65 euros.