Todos los “rallies”  parecen iguales pero todos los procesos de ventas – sell-off-  son diferentes entre sí. Jim Cramer aplica esta lógica a las caídas de la sesión de ayer, cada vez que la causa de la caída es China.
 

A menudo, cuando un rally ocurre, los Traders deberían observar qué acciones no se mueven en sincronía con el S&P y comprarlas.  ¿Por qué no? Un rally debería incluir todo porque los rallies son reflejo de un evento positivo que tiene impacto en todas las acciones. Este no es exactamente el caso de los sell-off, en los que hay que sumergirse caso por caso para estudiar cuál es su causa.

El pasado lunes las acciones cayeron de forma significativa después de que el mercado en China se desplomara más de un 7%. Unas cesiones a las que siguieron las del mercado Europeo, con caídas del 3%, y EEUU con pérdidas de más de dos puntos porcentuales.  Las que primero cayeron fueron las acciones que necesitaban ser vendidas, entre las que se encontraban industriales estrechamente vinculadas a China. Mientras CaterPillar fue la más  penalizada del grupo, Cramer considera que todo el sector industrial al completo era una bomba a punto de estallar.  Y lo hizo.

Hay tres grupos que, a ojos de Cramer, deberían beneficiarse del entorno actual: sector minorista, health care y bienes de consumo envasados.  Así que… ¿cuándo deberían los inversores pulsar la tecla de compra?  El último sell-off de Agosto duró en el mercado cuatro días. Cramer espera que esto continúe alrededor de tres días más con lo que los inversores deberían comenzar a comprar hoy. Salvo que el mercado abra al alza.  

Entre los top 5 del Dow, Cramer destaca a Nike, McDonalds, Home Depot, General Electric y Microsfot. Sus cinco “perdedores” del Dow Jones pasarían por Wal-Mart, Caterpillar, American Express, Chevron y United Technologies. Una acción que ha sido golpeada a la baja el año pasado fue Wingstop, el fabricante de las alitas de pollo que subió de los 19 dólares hasta los 30 dólares su  primer día de trading y desde entonces ha sido aplastada. A pesar de todo, Cramer piensa que esto seguirá bajando.

Preguntado por Apple, Cramer reconoce que el mundo ha decidido que sin crecimiento en teléfonos móviles, la acción ha llegado a su fin. Pero hay otro mercado que es suficiente grande como para importar en el futuro, el de autos inteligentes. Cramer recomienda a Apple gasta 9.000 millones de dólares en comprar los cerebros detrás del coche interconectado Harman. En función de su valoración actual, Cramer reconoce que sólo es compra para aquellos inversores que no son accionistas de Apple pero si realmente se quiere ganar con ella, lo mejor es esperar. 

Este experto reconoce en su tradicional intervención en la CNBC que Apple debería introducir su tecnología en los coches por valor de 100.000 dólares. La compañía necesita sus propios coches donde internet vaya emparejado a sus teléfonos móviles.