El 31% de los empresarios españoles cree que el nuevo Plan General de Contabilidad no ha cumplido con las expectativas previstas frente a la normativa anterior, aunque el 48% cree que el tiene una utilidad similar o mejor que el de 1990, según se desprende de una encuesta elaborada por la consultora KPMG. En concreto, un 37% de los encuestados cree que la nueva norma ha afectado bastante o mucho a la comparabilidad entre empresas, frente a un 32% que piensa que ha afectado sobre todo a la comprensión de la información. Además, un 40% cree que el nuevo plan permite una información más fiable, un 26% asegura que mejora las relaciones con potenciales inversores y financiadores y un 10% afirma que la nueva normativa ha permitido un mejor acceso al crédito.
En cuanto a la información recibida sobre los cambios más importantes de la norma, el 64% se considera suficientemente, bastante o muy informado sobre los cambios de los instrumentos financieros, mientras que un 49% se siente informado sobre las combinaciones de negocio; un 73% sobre los requisitos de información; un 66% sobre transacciones intragrupo y un 77% sobre las normas de transacción.

Sin embargo, algunos encuestados indican expresamente su preocupación al no sentirse lo suficientemente informados sobre los impactos de la nueva norma en otros aspectos puntuales, como la adaptación al plan sectorial de autopistas o el reconocimiento de ingresos en la promoción inmobiliaria, entre otras cosas.

Respecto a cómo se ha realizado el proceso de adaptación a la nueva norma, la mayoría de las empresas (56%) indica que se está realizando con medios externos e internos, frente a un 21% que asegura que lo ha hecho con profesionales de la propia empresa y un 20% que afirma estar utilizando asesoramiento externo.

Por otro lado, más de la mitad de los encuestados (58%) señala que la adaptación al nuevo plan contable ha supuesto un coste para su empresa, aunque la mayoría (47%) considera que dicho coste ha sido el previsto, frente a un 11% que afirma que el coste ha excedido las previsiones iniciales.

ADAPTACIONES AL PLAN.

Al ser preguntados sobre qué adaptaciones de los procesos de sus empresa han tenido que realizar, el 94% respondió que el plan de cuentas, frente a un 75% que se decantó por los procedimientos de cierre; un 53% que destacó el 'reporting'; un 39% eligió el control de gestión; un 39% los presupuestos y un 45% la consolidación.

Sobre las áreas que han requerido un mayor esfuerzo para adaptarse a la nueva norma, el 53% apuntó a la formación; el 55% a la identificación de diferencias; el 44% a la adaptación de los procesos contables y el 39% a la adaptación de los sistemas informáticos. Por el contrario, existen otras áreas que no parecen haber requerido tanto esfuerzo, como la revisión de magnitudes contables en los contratos y la adaptación de los sistemas de control de gestión.

En cuanto a las implicaciones fiscales del nuevo plan, el estudio revela que el 55% de los encuestados se consideraba informado de los efectos fiscales de la norma antes de su aplicación, frente a un 33% que asegura que los desconocía. Además, un 47% asegura que determinará estos impactos con medios internos y externos, mientras un 24% sólo usará medios externos y un 20%, medios internos.