Caídas pronunciadas en el Ibex 35 arrastrado, especialmente, por Iberdrola. “Lo que se está viendo en España es que, ‘o te desapalancas o te desapalanco’. Como pasó con Sacyr y Repsol y ahora, con ACS en Iberdrola. Los bancos exigen estas desinversiones porque no se fían de las compañías españolas por la contracción del país”, explica José Lizán, analista de Nordkapp.

Dentro del sector constructor, “ACS es un grupo muy endeudado. Ferrovial y OHL acertaron en sus inversiones y huyeron de España, sin embargo, ACS y Sacyr y FCC, que optaron por el mercado doméstico y renovables, fallaron porque el ciclo no ha acompañado. El valor va a estar roto bastante tiempo, aunque tenga puntuales rebotes.

Natixis podría ejecutar las garantías de crédito en acciones de Iberdrola que tiene y que equivalen al 4% de la compañía. Los bancos acreedores exigen que, si la acción baja de un determinado nivel, aumenten las exigencias. Eso es lo que le ha pasado a ACS, y ahora Natixis, con Iberdrola por debajo de 4 euros y teniendo en cuenta el interés que paga por el crédito, no se cree que ACS pueda pagar sus deudas.

Según Lizán, después de la expropiación de YPF a Repsol, “se enfriarán las relaciones internacionales y empresariales con Argentina. Además, después de Repsol, Telefónica podría ser la siguiente, porque la telefonía es un servicio público. Quizás de 2 a 3 años el gobierno argentino ataque a Telefónica., ahora que Fernández de Kirchner ha abierto la veda. Al final, lo que buscan son compañías que generan caja.

La contracción del crédito en España del 4% pronosticada por el FMI en los próximos dos años “se me hace poca. Así como hablar de inflación en nuestro país, pues hay una deflación galopante”, dice Lizán.


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