Los mercados le han puesto el termómetro al sector de la biotecnología y el diagnóstico es claro; el virus que las aquejaba desde el 21 de septiembre de 2015 ha desaparecido. A partir de ahora entran en fase de recuperación y en breve comenzará a hacer vida normal, a depender más de su propia pericia a la hora de desenvolverse en sus negocios.
 
Si hay algo que ha afectado al sector de la biotecnología desde esa fecha ha sido la amenaza de Hillary Clinton de que si llegaba a la Casa Blanca se ocuparía de vigilar que los precios de los medicamentos no fuesen elevados, de controlarlos. Esto, de inmediato, cayó como un misil en la línea de flotación de una industria que, además, había volado en bolsa en los últimos años. Se hablaba de burbuja de las biotecnológicas igual que antes se citaba a la burbuja de las tecnológicas. Los meses siguientes a este aviso el sector sufrió pronunciadas caídas en las cotizaciones casi generalizadas.

La derrota de Hillary Clinton ha aliviado a estas empresas. Tanto es así, que el día del resultado mientras la mitad de América lo celebraba, la otra se lamentaba y el resto del mundo miraba atónito a sus pantallas, las biotecnológicas se disparaban en bolsa, convirtiéndose en uno de las mejores industrias del día en Wall Street.

Analizamos el comportamiento de dos de las compañías más grandes del sector, Amgen y Celgene.

Desde el 21 de septiembre de 2015, cuando Hillary Clinton anunció sus intenciones de controlar los precios, Amgen sube un 1,87% en bolsa. Las subidas de los últimos meses le han permitido alcanzar ese nivel, aunque desde enero se deja un 7,36%. Las caídas han llevado a la empresa a tocar unas valoraciones de 12 veces beneficios a doce meses. Un PER inferior al de la media del mercado, que roza las 20 veces. En este tiempo, Celgene cotiza en los mismos niveles. 

Celgene y Amgen


Para ver el alcance de las subidas de años anteriores, hay que señalar que Celgen sube en 5 años alrededor de un 270%, mientras que Amgen se aprecia un 161% (que asciende al 189% cuando se incorporan los dividendos)

cinco años


Los analistas siguen favoreciendo a Celgene, por la que apuestan comprar y a la que le dan un potencial de revalorización de un 14% desde los niveles actuales de cotización.

Para Amgen la recomendación es de sobreponderar, aunque el potencial es algo superior, del 22%.

Indicadores
Los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión también dan una mejor perspectiva para Amgen a la que le otorgan una puntuación de 5,5 puntos, lo que la sitúa en una fase de consolidación.

Amgen

Por su parte, la visión de Amgen es algo peor. Estos ratios le dan una puntuación de 1,5, lo que implica que la compañía cotiza en fase bajista.

Celgene Ei