El presidente ha afirmado en la Junta de Accionistas que el 25 de este mes propondrá al consejo un dividendo opción de 13 céntimos de euro por acción que se pagaría en abril. Durante el evento, el presidente ha afirmado que "el objetivo del BBVA es mantener una atractiva remuneración para el accionista". Además, el directivo ha dicho que la intención del grupo es avanzar hacia una política de distribución de dividendos íntegramente en efectivo, entre un 35% y un 40% de los beneficios. De manera transitoria, BBVA complementará el dividendo en efectivo con dividendos opción. 
 
En 2015 BBVA obtuvo un beneficio de 2.642 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 0,9% frente al ejercicio anterior. Un crecimiento que hubiera sido mayor, sin tener en cuenta las operaciones corporativas realizadas en este tiempo. Sin esos cargos, el beneficio hubiera sido de 3.752 millones, un 43% más.

En la reunión, el presidente del consejo de administración, habló de las tres operaciones corporativas cerradas en 2015: el aumento de participación en el turco Garanti hasta el 39,9%, la venta parcial de su participación en China y en España, al compra de catalunya Banc. Esto ha convertido al banco en la mayor entidad financiera del país por número de activos.

La celebración de este acto se produce justo un día después de que el BCE anunciase nuevas medidas expansivas entre las que destacan la rebaja de los tipos de interés a cero y un nuevo descenso de los tipos de depósito hasta el -0,40%.  Unas medidas que van a pasar factura a los bancos españoles que, junto a los italianos, son las entidades financieras europeas con un mayor porcentaje de créditos a tipo variable. Aunque en un primer momento la reacción de los bancos en bolsa ha sido especialmente positiva, los expertos creen que estas medidas van a provocar una nueva caída de los márgenes y de la rentabilidad de las firmas financieras, ya en niveles anémicos. "Estamos en un momento delicado porque no hay mucho margen para las políticas monetarias", ha dicho el presidente. En su opinión, la solución debería pasar por las reformas estructurales y "los políticos no estarán muy por la labor en el corto plazo", apuntó.

Con todo, Francisco González ha afirmado que miran el futuro de la banca con optimismo "porque sabemos que estamos avanzando en la buena dirección: abrazando sin miedo el cambio y trabajando sin descanso para anticiparnos al futuro", ha apuntado. Con esta declaración, el directivo se refiere a la transformación digital de la entidad, un camino por el que van a tener que transitar los bancos que quieran sobrevivir y en el que ellos llevan trabajando desde 2007. En concreto, los clientes digitales del banco han aumentado un 19% hasta 155 millones.

En su discurso, el presidente explicó que “vivir en una economía de tipos de interés negativos ha hecho la vida muy difícil a todos los bancos, lo que hace inviable el mantenimiento del modelo convencional y hace necesario un cambio drástico”, ha dicho.

Además, apuntó que “para los bancos convencionales resulta muy difícil competir con muchas fintech especialistas. Muchos bancos y muchas start ups desaparecerán. Los bancos tendrán que convertirse en empresas de servicios que tendrán que ofrecer soluciones diferentes. Los que lo consigan se situará en el centro de este ecosistema bancario digital”.