Tendríamos que apostar por una ‘cesta de valores’ que reuniera de todo un poco. Nos quedaríamos con financieras porque están baratas y concretamente con BSCH que tiene menos riesgo a corto plazo con el tema de las adquisiciones, un crecimiento en los créditos, visibilidad en Latinoamérica y está más barato que otros comparables.
Cerramos un año extraordinario con una revalorización similar al de los mercados emergentes y es lógica una caída de beneficios, por lo que no daríamos importancia a las últimas caídas sobre todo conociendo los datos macro que hemos conocido hoy. No hay signos evidentes de que hayan cambiado las cosas, tenemos flojos volúmenes y no hay que hacer una lectura más allá de lo comentado.