El mundo está en constante evolución, pero hay determinadas tendencias que van de la mano con este desarrollo. Invertir en estas megatendencias es apostar por el futuro, pero hay que ser muy selectivos y tener una mentalidad inversora de largo plazo.
 
¿Por qué invertir en tendencias de largo plazo? con esta pregunta UBS introduce las ideas por las que defiende la inversión en megatendencias de futuro. Para la casa de inversión y gestión de patrimonios las tres tendencias que marcarán las próximas décadas son:
  • - Crecimiento de la población: en 2050 seremos más de 10 billones de habitantes, especialmente concentrados en grandes núcleos poblacionales
  • - Urbanización: importantes movimientos poblacionales del campo a la ciudad
  • - Envejecimiento: sólo un dato para que tomen conciencia del envejecimiento de la población, en 2030 las personas sexagenarias superarán a las personas con 25 años
  •  
Teniendo en cuenta estas bases, Alix Foulonneau, especialista en renta variable del equipo de Inversión Sostenible de UBS, resalta que “las empresas cotizadas que proveen soluciones para sostener este cambio se configuran como una opción de inversión de largo plazo”.

Dentro de estas megatendencias la casa suiza distingue múltiples temáticas de inversión especializadas: oncología, eficiencia energética, escasez de agua, rendimiento agrícola, jubilación, transportes, seguridad, robótica y automatización, obesidad, dispositivos médicos, educación, reciclaje y gestión de residuos, reducción de emisiones de carbono, infraestructuras y cuidados de la salud en países emergentes.

En este universo de inversión Foulonneau destaca que ante el aumento de la población y el detrimento de los recursos energéticos, el ahorro es clave, por ello, en UBS invierten en empresas que desarrollan facilidades para el ahorro y eficiencia de energía, no en energéticas puras, ni renovables. De hecho, el grueso de su cartera, un 24,7%, está en este sector, con empresas como Valeo y Micron Technology.

Relacionado con el envejecimiento, UBS invierte en compañías de cuidados de la salud, por ejemplo, con especialización oncológica, pues “cuanto más vive la gente, más casos de cáncer hay”, indica Foulonneau. Además, apuestan por “empresas con gran pipeline y de futuro, pues la regulación puede cambiar –por ejemplo, por Donald Trump-, pero no afectará a las empresas con sólidos fundamentales”.  En su portfolio destaca la posición de Merck dentro del sector de cuidados de la salud.

La población mundial cada vez es más numerosa, más mayor y más tecnológica. La tecnología nos facilita la vida y la robótica es, cada vez más, una tendencia de futuro, sin embargo, “son escasas las empresas de robótica cotizadas y se necesita ser muy selecto a la hora de decidir en cuáles invertir”, dice la experta. Una de las compañías que ha convencido al equipo de gestión y de inversión (pues UBS decide la cartera de su fondo UBS Equity Long Term Themes P-acc juntando las decisiones de su equipo de inversión y de gestión de patrimonios) es IPG Photonics Corporation.
 
Debido a la naturaleza misma de los negocios de todas estas empresas, Foulonneau explica que no suelen ser grandes players en cuanto a reparto de dividendo, pues reinvierten en sus propios de negocios para garantizar su propia sostenibilidad futura