Lucía Gutiérrez-Mellado, subdirectora de estrategia de J.P. Morgan AM en España y Portugal, analiza las perspectivas macro y de mercados para este año.
 
Siguen largos en renta variable EEUU. ¿No consideran que está cara y la subida del dólar perjudicará los beneficios empresariales?
Es verdad que nuestra principal apuesta en renta variable es Norteamérica, llevamos mucho tiempo con esta apuesta y nos seguimos sintiendo cómodos. Es cierto que es lo que más dudas genera sobre nuestro posicionamiento porque desde los mínimos de 2009 este mercado ha subido muchísimo, pero seguimos cómodos. Además, desde el punto de vista macro creemos que EEUU va a seguir con crecimiento sólido.
 
Para seguir cómodos con esta apuesta de renta variable, tenemos que empezar a ver resultados empresariales positivos que, hasta ahora, no nos han acompañado; a excepción del último trimestre llevábamos  ocho trimestres con crecimiento negativos por el repunte del dólar y la subida del precio del petróleo. Estos factores están disminuyendo y perjudicando menos, por lo que deberíamos empezar a ver resultados mejores. Si estas mejoras no se materializan, la renta variable estadounidense pasará a estar cara, pero en 2017 ya estamos empezando a ver mejoras en las cuentas y las estimaciones de beneficios para el próximo año que manejamos son en torno a un 8-9% de beneficio, lo que supone una mejora significativa con respecto a años pasados.
 
¿A qué sectores beneficiará el esperado repunte de la inflación en EEUU?
Por la inflación y las medidas que puede aplicar Trump, nos hemos ido a pequeñas compañías que se beneficiarán del entorno y no les perjudica tanto un dólar fuerte porque exportan menos. Además, el sector financiero se verá beneficiado del repunte de las curvas. Las compañías value también pesamos que lo pueden hacer bien en este escenario.
 
¿Por qué se muestran más cautos con la renta variable europea?
Desde el punto de vista macro no tenemos preocupaciones grandes, pues esperamos un crecimiento parecido al de 2016, pero sí que pensamos que puede haber algo de volatilidad por la incertidumbre política. Este año tendremos varias elecciones en Europa y también habría que tener en cuenta las implicaciones del Brexit, por lo que estamos más cautos a la hora de ver cómo evolucionan estos acontecimientos.

¿Cuáles son sus perspectivas para la economía y el mercado españoles? Las buenas noticias en España son que hemos sido uno de los países que más ha crecido en Europa en 2016 y, además, el FMI ha revisado al alza sus expectativas de crecimiento para nuestro país, por lo que hay menos incertidumbre de la que había hace unos años.
 
Esto se ha traspasado a nuestros gestores, que han aumentado el peso de España en las carteras de fondos, aunque tenemos que ser justos y decir que, como España representa un nivel bajo de peso en los índices y nosotros gestionamos renta variable europea, el peso de España es bajo, pero nuestra percepción ha cambiado.

¿Qué esperan de la reunión del BCE de esta semana y de futuros encuentros del año?​ En la reunión de esta semana no esperamos ninguna medida nueva y la duda tras la reunión de diciembre es si empezaremos a ver subidas de tipos en 2017 como en EEUU, pero nosotros no lo vemos en Europa porque no es la misma situación que en EEUU. Aquí aún se están realizando compras de bonos y no esperamos subidas para este año.

Además, en la reunión de diciembre Draghi se dejó algo de flexibilidad quitando la limitación que le prohibía comprar bonos por debajo de la tasa de depósito en caso de que la inflación no acabe materializarse. A día de hoy es pronto para hablar de medidas adicionales.

¿Qué esperan de Reino Unido después de que Theresa May haya sentado las bases para un “Brexit duro”?
Lo que más nos sorprendió el año pasado es cómo lo hizo el mercado de renta variable británica por la depreciación de la libra. Desde el punto de vista macro también sorprendió cómo aguantaron los buenos datos macro, pero de cara a este año y los próximos somos menos optimistas y el Brexit comenzará a tener impacto en su economía. En 2016 han crecido un 2% y nuestros economistas creen que en 2017 crecerán cerca de un 1%.
 
La duda es qué va a pasar con las exportadoras, si con la caída de la libra van a conseguir contrarrestar la caída que vamos a ver en la inversión y en el consumo y, en este sentido, no pensamos que sean capaces de contrarrestarlo, por lo que esperamos un crecimiento más bajo en 2017.
 
Ante el esperado repunte de la inflación, ¿dónde quedará valor en la renta fija?
Este año está complicada y, con el repunte de las TIRes ante el mayor repunte de la inflación, uno de los activos que más se ha visto perjudicado es la renta fija de gobiernos. Esto no significa que las carteras no tengan que seguir estando diversificadas. Tienen que seguir teniendo renta fija y nosotros estamos apostando por deuda corporativa, y dentro de ésta, lo que más nos gusta es high yield, tanto de EEUU, como de Europa, si bien es cierto que las rentabilidades del HY que vimos el año pasado no serán repetible este año, aunque pagará mucho más que la renta fija de gobiernos.