Inés del Molino, directora de cuentas de Schroders, analiza la estrategia de inversión del fondo Schroder ISF European Opportunities.

Schroders ISF European Opportunities tiene clara exposición a la recuperación del ciclo. ¿Qué otros sectores y valores están sobreponderados en el fondo?
La cartera está diseñada para adquirir o quitar sensibilidad al ciclo económico, en función de lo que nosotros creamos que le interesa en cada momento al fondo. Por tanto, en una fase expansiva queremos tener más sensibilidad al ciclo y podríamos estar sobreponderados a los sectores con más beta al ciclo; por el contrario, cuando estamos en un periodo de desaceleración, nos quitamos esa  sensibilidad.
 
El fondo es paneuropeo, por lo que incluimos al Reino Unido en el universo de selección. Actualmente creemos que estamos en un ciclo de expansión en Europa, aunque esa expansión es más tenue de lo que nos gustaría, por lo que el fondo ha mantenido una posición relativamente sobreponderada frente a su índice de referencia en sectores más defensivos, como el sanitario, el de consumo básico. La selección de títulos ha sido la correcta y el fondo ha terminado agosto por encima del índice, pese a tener un sesgo más defensivo, hemos obtenido rentabilidades óptimas.
 
¿Han rotado cartera con el aumento de las medidas expansivas puestas en marcha por el BCE?
El gestor la está rotando ahora. Nosotros hemos mantenido ese sesgo más defensivo, principalmente porque teníamos el referéndum en Reino Unido generando incertidumbre, y el resultado parecía que iba a llevar más ruido al mercado del que ha tenido.

Actualmente, visto que los diferenciales de crédito, tanto en financieras como no financieras, se están ajustando, nos da la pista de que los inversores están buscando activos con más riesgo y es ahí donde el gestor está rotando ligeramente la cartera, quedándose neutral en financieras, donde estaba infraponderado meses atrás.

Por lo tanto, grandes cambios drásticos por políticas monetarias o paquetes de medidas que se lancen, no hace, pero con el paquete de medidas del BCE y con el que esperamos que anuncie el BoE, sí estamos un poquito más sobreponderados en activos de riesgo con sensibilidad al ciclo.

¿Está mejorando las oportunidades de inversión en el ciclo económico la mejora de la situación los emergentes, a los que las empresas europeas tienen gran exposición?
Europa tiene una exposición global importante y la actividad global se mantiene en niveles flojos, aunque positivos, lo que nos hace también encontrar oportunidades en sectores relacionados con esta actividad global. Por ejemplo, en Reino Unido ha sorprendido al alza la actividad, lo que conllevará un fortalecimiento de la libra esterlina. Todo ello, junto con el despunte de los emergentes, puede sostener o, al menos, no poner una zancadilla a la recuperación en Europa.

¿Cuál es la beta de este fondo?
El fondo tiene una beta de 0,9 a cierre de agosto, es decir, estamos intentando capturar toda la sensibilidad que se puede a la recuperación económica. Esto no quita para que hayamos mantenido exposición a sectores más defensivos pensando que antes y después del referéndum del Brexit se podrían  torcer los datos macroeconómicos. Con cuidado hay que intentar capturar todas las oportunidades que nos ofrece el mercado.