El sector AECO, aunque todavía no ha llegado a niveles de desarrollo tecnológico ni de inversión equiparables al de otros sectores, sí que está experimentando un cambio desde hace años tratando de aplicar la Industria 4.0, el BIM (Building Infromation Modeling) y, más recientemente, la Inteligencia Artificial.

Desde CLERHP Innovation Lab estamos impulsando dicho cambio gracias a un equipo formado por ingenieros expertos que transmite su know-how a los de desarrollo de software. Además, disponemos de una directiva comprometida y una línea de capital de 10M de euros con LDA Capital que nos aportan mucha confianza para afrontar los retos que catapulten a CLERHP a la vanguardia y a ser un referente en el sector de la construcción por sus servicios innovadores y de calidad. Algunas de las acciones que se están realizando para alcanzar dichos retos incluyen el desarrollo de herramientas para el diseño y cálculo asistido por sistemas expertos de Inteligencia Artificial y metaheurística, y el de cálculo autónomo de estructuras por Elementos Finitos Multifísicos (FEM). Las primeras herramientas permiten encontrar el diseño óptimo de una estructura para una arquitectura dada de forma automática y, las segundas, ahorros de materiales de hasta un 25%.

Estrategias de Inversión

Como responsable tecnológico encargado de materializar los retos, mi propósito es ir aportando valor a la empresa tan pronto como sea posible. Para ello, considero indispensable disponer de un equipo profesional, comprometido y motivado, que siga una metodología ágil (SCRUM), que sea productivo aprovechando el software libre siempre que sea posible y que toda la infraestructura se base en el Cloud.

La metodología ágil (SCRUM) nos permite responder rápidamente al mercado y a las necesidades de nuestros ingenieros buscando maximizar siempre la relación valor/esfuerzo. Desde mi experiencia, la metodología permite no perder el foco y ser muy productivos ya que siempre tenemos en mente las demostraciones bisemanales, las cuales son muy valiosas para validar el trabajo realizado e inspirar a los ingenieros para modificar o desarrollar nuevas funcionalidades. Además, la retrospectiva nos permite ir mejorando como equipo y la calidad de nuestros procesos. Soy un entusiasta de SCRUM por los beneficios que aporta, pero me he dado cuenta de que, para aprovecharla al máximo, es fundamental disponer de la tecnología que dé soporte integral tanto a la propia metodología (planificación y seguimiento de las tareas) como al desarrollo (control de versiones, integración y despliegue continuo, diferentes entornos de ejecución).

Finalmente, el Cloud ofrece una variedad de recursos y servicios de forma flexible y escalable que hasta ahora eran inimaginables y a un precio muy ajustado. Esto es ideal tanto para un entorno de experimentación como de producción, donde se requiere gran capacidad de cómputo y almacenamiento muy variable.  A mi parecer, invertir en servidores o administrar tus propias bases de datos no es una práctica recomendada en el 99% de los casos ya que resulta muy costoso y dan muchos dolores de cabeza en cuanto a su mantenimiento, problemas de seguridad y no hablemos de la escalabilidad. Por esta razón estoy muy orgulloso de haber montado una infraestructura basada en microservicios y desplegada en el Cloud en CLERHP, que nos permite realizar todos los cálculos de estructuras y las inferencias de la Inteligencia Artificial que queramos controlando en todo momento el factor tiempo y precio.