España siempre se ha constituido como un país con gran concentración bancaria en el sector financiero. Si se le suman las diferentes fusiones y adquisiciones que han ido surgiendo en las entidades bancarias, se dejan lagunas y necesidades de clientes y empresas sin satisfacer lo que abre camino a las nuevas alternativas financieras o las denominadas plataformas Fintech.

Este servicio tecnológico se constituye como un complemento fundamental para las entidades bancarias, que ya se empieza a reflejar en las alianzas que van surgiendo con este tipo de plataformas. Un reciente estudio de Pwc arroja porcentajes sorprendentes en el que más de la mitad de las entidades financieras (54%) constituyen alianzas con estos servicios tecno-financieros. Además, las expectativas de aumento son notables ya que más del 80% aboga por ello.

Actualmente, España es el sexto país europeo con más alternativas financieras online.

Razones fundamentales por las que se abren paso

Las razones por las que este tipo de financiación está absorbiendo buena parte del mercado bancario, se fundamentan en su procedimiento. Se estructura de forma diferente generando un proceso más beneficioso para todos aquellos que soliciten financiación ya que se trata de entidades privadas independientes de los bancos.

Su rapidez es destacable ya que la mayoría de las alternativas se tramitan vía online agilizando, de esta forma, todos los procesos de gestión.

La transparencia de la información de estas plataformas prima sobre las entidades bancarias. Un ejemplo claro es la plataforma MytripleA, plataforma de crowdlending, que facilita tanto a los inversores que prestan su dinero a cambio de una rentabilidad como a las empresas solicitantes de financiación, toda la información necesaria para iniciarse en ella.

Mencionando de nuevo el estudio realizado por Pwc, se afirma que un 56% utilizará las Fintech como medios de financiación, un 68% como medios de transferencia de fondos y hasta un 84% como medios de pago.

Las expectativas de futuro

Un estudio de investigación del IEB sobre el impacto de estas plataformas en el sector financiero, apuesta por la dinamización de esta industria. Unifica dos conceptos: competitivo y colaborativo. La colaboración banca-fintech es la palabra de moda, creando ecosistemas abiertos de trabajo dirigidos por expertos en emprendimiento y desarrollo de modelos de negocio digitales.