Jean-Jacques Durand, gestor de deuda y divisas emergentes de EDRIM asegura que la crisis ha demostrado que la convergencia entre países desarrollados y emergentes se ha acelerado “lo que hace ver a estas economías como refugio”.
La crisis está demostrando que la convergencia entre los países desarrollados y los emergentes se está acelerando y ahora, la deuda emergente está aumentando sus fundamentales, los ratings de crédito están subiendo – cuando en el resto de economías están bajando – y “vemos que determinados países ofrecen rendimientos muy atractivos con características que, por fundamentales, van mejorando”. Otro de los motivos por los que apostar por la deuda emergente – prosigue Durand- es la relación oferta-demanda. “La deuda emergente supone el 12% de la deuda global cuando los emergentes representan el 50% del PIB mundial, por lo que es un stock todavía muy limitado. Los inversores cada vez se dan más cuenta de que hay que comprar deuda de estas economías que, incluso, se ven como refugio “lo que es muy paradójico”.

Pero ¿cuáles son las perspectivas de crecimiento a largo plazo? Muy grandes. Tienen políticas económicas más flexibles y amplias, en comparación con los desarrollados, porque vienen de unos años donde tenían menos protección social, planes de pensiones privados…y no tienen la rigidez que tiene el resto de economías. Eso es una ventaja competitiva.

Pero ¿qué tipo de deuda seleccionar? Durand reconoce que el universo de la deuda emergente es muy amplio. Hoy en día se puede leer mucho sobre los BRIC- Brasil, Rusia, India y China- pero es mucho más que eso. Hay economías que han llegado a los mercados para financiera su deuda con unos rendimientos bastante atractivos. Van desde el Investment Grade – Brasil, Perú o Rusia- que son más seguros a cambio de un rendimiento menor, hasta los High Yield como Argentina o Venezuela que ofrecen rendimientos del 10% por lo que una cartera de deuda emergente puede exprimir todo este potencial con una variedad de deuda bastante amplia.

Dentro del fondo de Edmond de Rothschild Investment Managers, este experto admite que tienen flexibilidad completa para invertir dentro del espectro Investment Grade- High Yield. “hoy en día hay más rendimiento en la última pues hay más inversor institucional que ha puesto un pie en este mercado, ha comenzado comprando deuda más segura y ha generado una distorsión entre ambas”. Estamos pagando más riesgo en el high yield que en Investment Grade. Países como Venezuela, Ucrania o Argentina tienen oportunidades para comprar bonos específicos que no pagan el riesgo que tomamos.

A la hora de comprar bonos de estas regiones, este experto recomienda estar pendientes de dos factores: la liquidez, que no es la misma que hace 5-10 años. Y los flujos. Ver cómo están posicionados los inversores en Hedge Funds es una parte importante del proceso.