¿De donde surge la idea del fondo y por qué este tipo de empresas?

Nosotros como casa nórdica estamos muy comprometidos con el medio ambiente, la lucha contra el cambio climático y la inversión socialmente responsable (ISR). Creemos que no es una temática momentánea, el fondo arrancó en 2008 y en este fondo luchamos contra el cambio climático de una forma distinta, invertimos en compañías que su servicio o producto ayude a combatir directamente el cambio climático porque consideramos que es una forma más activa de ayudar a luchar contra él.

¿Cree que a las inversiones ‘verdes’ les ha afectado la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París y de la política que está manteniendo Donald Trump?

Si te dijese que no mentiría, es cierto que es algo negativo a nivel general para la lucha del cambio climático pero también consideramos que no es el motor principal que mueve esta temática. Hay varios motores que impulsan la lucha contra el cambio climático: el consumidor final, que está haciendo que la compañía sea cada vez más responsable con el medio ambiente; el tema político y gubernamental donde hay potencias  a nivel mundial como China que están tomando medidas para el uso de tecnologías más eficientes con el medio ambiente.

¿Cree que los inversores cada vez tiene mayor conciencia ecológica y que buscan rentabilidad con sostenibilidad?

La verdad es que sí, lo estamos viendo en mayor medida. Era uno de los motores más interesantes en esta tendencia porque está tomando una mayor conciencia que en el pasado. Sabemos que hay un problema detrás: lo vemos en el reciclaje, lo ecológico, bicicletas eléctricas, sobre todo también porque el inversor se está viendo favorecido por el incentivo económico. Para nosotros en este fondo es importante esto porque consideramos que la eficiencia de los recursos hace que el inversor final vea que está reduciendo el coste a la vez que hace una inversión socialmente responsable. Por eso consideramos que si puedes reducir tus costes y ser eficiente, es una doble ventaja que el consumidor está viendo y que quiere tener también en cartera.  

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El fondo se rentabiliza un 16,31% en el acumulado del año. ¿Cómo se consigue esto?

Ahora mismo estamos en torno a un 16% de rentabilidad, esto no es sólo en un momento determinado sino que lanzamos el fondo en 2008 y desde entonces tenemos rentabilidades bastante buenas. Tenemos cinco estrategas Morningstar, que nos compara con RV Ecológica, a la que estamos batiendo en varios períodos. También si lo queremos comparar con RV a nivel global también lo estamos batiendo en distintos períodos pero el secreto para captar una buena rentabildad con un fondo como este es tener un equipo muy experimentado, está situado en Copenhague y que tienen 24 analistas detrás que hacen que tengamos una valoración de empresas bastante exhaustiva. Y luego tenemos una visión global, no invertimos en temática concreto sino que invertimos en tres partes principales: eficiencia de recursos, protección del medio ambiente y energías alternativas. Con estas tendencias dividimos en otras trece subtendencias, teniendo una  visión global que nos permite captar mayores oportunidades.

La mayor exposición del fondo está en Estados Unidos, seguido de la Zona Euro y Japón. ¿Tienen en cartera alguna compañía española?

Si, la exposición del fondo es América del Norte y Europa Central y en España tenemos exposición a Red Electrica porque consideramos que con vista al futuro se están produciendo actualizaciones en la infraestructura eléctrica en el país que irá enfocada a la eficiencia de la electricidad. Y todo lo que sea eficiente en este sentido es bueno para este tipo de empresas que tendrán un crecimiento importante.  En el tema de protección del medio ambiente, tenemos la compañía Ecolab con un 3-4% de la cartera que ofrece, entre otras, soluciones destinadas a la reducción del consumo de agua.

¿Qué perspectivas tienen desde Nordea para el próximo año, ven riesgos importantes para la inversión en este tipo de fondos?

Estamos viendo unas condiciones de mercado inusuales si miramos al pasado. Vemos niveles de volatilidad bajos, vemos que el inversor tira más hacia los activos de riesgo porque los seguros dan menos rentabilidad. Dicho esto, en Nordea pensamos que deberíamos tener una cartera equilibrada y diversificada. En la parte central es interesante un producto que permita preservar capital en momentos de caída de los mercados. Si nos fijamos en los próximos años, creemos que buena parte de las subidas vendrán de los mercados de renta variable y una parte exponencial de la cartera en función del perfil del inversor es interesante tenerla en renta variable global. Sobre todo en un fondo como este.