Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG, analiza la actualidad del mercado americano y europeo.


Ayer el Ibex 35 marcó un nuevo máximo anual en intradía en los 10.467 puntos. ¿Está pidiendo una corrección a gritos nuestro selectivo?, llegados a estas alturas, ¿qué niveles marcarían la frontera entre una corrección sana y una preocupante?
Es el mayor nivel de sobrecompra desde el año 2006, desde aquellas épocas en las que el Ibex subía un 40% al año. No pensaba que llegáramos a estos niveles sin tener antes una corrección, es cierto que el escenario es idílico para el Ibex 35, y además, ahora se ha sumado Inditex y los blue chips. Los principales valores están por encima de la media de revalorización del selectivo. Eso es una fortaleza total que no tuvimos en el 2015 ni en el 2016. Pero estos niveles de sobrecompra obvian muchos factores negativos, por ejemplo, la Fed dijo ayer que en Wall Street había una sobrecompra increíble. Esto es una declaración con un potencial de hacer caer a las bolsas y, sin embargo, hoy ya lo han olvidado. Tenemos el Brexit, incertidumbres con Trump, al sector financiero descontando una política monetaria que no está clara que se vaya a llevar, de hecho, hay rumores de que Draghi va a dejar muy claro que en absoluto se están planteando subir los tipos de interés próximamente… pero a la bolsa le da igual y seguimos subiendo. Estos niveles no son para comprar y creo que va a llegar, tarde o temprano una corrección importante.
Quitando el 2016, el último año en el que vimos una sobrecompra semanal tan elevada fue octubre de 2013, cuando sufrió posteriormente una corrección del 13%; en abril de 2015, tras un buen primer trimestre porque el BCE lanzó el QE, tuvimos una corrección aún más importante.
Creo que esto no es sostenible mucho más y para limpiar todos estos excesos el Ibex 35 debería perder los 10.000 puntos. Esto sería una pequeña corrección del 3%. Pero el soporte está realmente en los 9.600 puntos. Todo lo que no sea acercarnos a los 10.000 ó perderlos, no me parecería una corrección para comprar.      
 
¿Qué supondrá para el mercado la reducción del balance de la Fed a finales de este año?
Negativamente. Es papel que se va a poner en el mercado. Es un drenaje de liquidez que no es positivo, aunque no sorprende y el mercado debería haberla interiorizado. No creo que sea una panacea bajista ni algo relativamente fundamental en el comportamiento de las bolsas, pero no es una buena noticia.
Me sorprendió más que algunos miembros de la Fed dijeran que los niveles actuales de las bolsas se están dejando llevar por las expectativas con Donald Trump y no por el crecimiento real de los beneficios o por el crecimiento económico. Estoy de acuerdo con este aviso.
Además, el otro día la secretaria de Transportes de EEUU dijo que podríamos tener alguna novedad sobre el programa de infraestructuras en mayo, pero no me parece suficiente. Desde luego, del principal catalizador que nos ha traído hasta aquí, que son las expectativas con una reforma fiscal, siguen sin conocerse detalles.
También tenemos que estar pendientes de las negociaciones entre Trump y el Prsesidente de China, no acabe en una guerra comercial…
Esa es otra preocupación. Los litigios y hostilidades con las que está lidiando Trump, como las desavenencias con Rusia por la guerra de Siria, son un problema, pero el mercado no está prestando atención a ello.
 
¿Qué espera del dato de empleo mensual de EEUU?, ¿dará pie a que la Fed suba tipos a comienzos de mayo?
Los datos macro de EEUU que estamos viendo son mixtos. No hay una mejora clara. De hecho, en el primer trimestre la economía europea va a crecer más que la americana. Esta semana hemos tenido datos positivos de la consultora ADP, pero el dato de empleo del ISM de servicios ha quedado muy por debajo de lo esperado. Las expectativas en cuanto al dato de creación de empleo de mañana son de 180.000 puestos. Lo que parece más claro es que los intereses del mercado se han alineado con los de la economía; hace años, cuando salía un mal dato macro, las bolsas subían porque hacían una lectura de que la Fed seguiría implementando estímulos, pero ahora el mercado no opera con esa lógica, todo lo contrario, parece que celebra que se suban los tipos y más el sector bancario. Así pues, un buen dato de empleo mensual será celebrado por las bolsas y un dato de empleo por debajo de lo esperado tal vez provocará decepción y ventas. Ahora la política monetaria no es importante y se ha descontado un crecimiento de los beneficios empresariales por las políticas de Trump, que tienen que revertir en una aceleración de la economía norteamericana que a día de hoy no se ve clara porque Trump no ha impulsado esas políticas prometidas.

Hoy ha hablado Mario Draghi, acallando las voces del Bundesbank que ayer pedían una finalización del QE de aquí a un año y finales de este mes tendremos la reunión de tipos del BCE (jueves 27), ¿cree que el organismo europeo se mantendrá inamovible?
De aquí a un año, pensar que el BCE va a seguir comprando deuda no lo veo descabellado. De hecho, me sorprende que el Bundesbank se conforme con otro año con el BCE comprando deuda teniendo la inflación como la tenemos y teniendo las bolsas como las tenemos.
En cualquier caso, hablar de política monetaria de aquí a un año es ciencia ficción y la idea de Draghi es eliminar de la mente de los inversores que puedan revisar su política monetaria en el corto plazo (3-6 meses). Hubo una filtración diciendo que algunos miembros del BCE pedían una subida de tipos antes del final del QE y ahora Draghi quiere eliminar esa posibilidad del escenario.