No ha pasado un año desde que Vueling “cogiese pista para aterrizar en el parqué” y sus pasajeros han tenido que abrocharse –y muy bien- el cinturón, después de una semana en la que la compañía ha bajado a los infiernos y subido de nuevo al cielo con un espectacular repunte final del 26,50 por ciento. No obstante, Vueling acumula una caída desde que comenzó su andadura bursátil del 66 por ciento. Su segunda revisión a la baja de beneficios en lo que llevamos de año y la rebaja de precio objetivo por parte de Goldman Sachs hasta los 2,5 euros – después de colocarla en diciembre pasado a 30 euros- han provocado un descenso en picado de su cotización. Y los analistas técnicos lo tienen claro: Vueling está en caída libre y apostar por ella es como "jugar a la ruleta".
A pesar del repunte experimentado la última sesión de la jornada, el plan de vuelo de la compañía parece bastante complicado, por lo que los expertos coinciden en que no hay que estar en el valor. Paula González Escalada, analista de Selftrade, entiende que hay que huir de una compañía en la que no hay consenso para llevar a cabo su estrategia, como quedó de manifiesto con la marcha – hace un par de semanas- de varios directivos que representan al grupo Planeta. Pero éste no es el único motivo. El valor va de mala en mala noticia, señala Javier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI. La baja actividad y la guerra de precios en el sector impiden visibilidad en cuanto a resultados, de manera que este experto no ve un horizonte de salida sencilla para la aerolínea. Dos profit warning en un mismo ejercicio y una valoración de 2,5 euros de sus acciones por parte de quien colocó la empresa en bolsa en diciembre a 30 euros – Goldman Sachs- no parecen los mejores argumentos para animar a un inversor a apostar por la compañía. Y los analistas tampoco dan mucho peso a las noticias positivas. Noticias como el anuncio de que tiene en caja 110 millones de euros o como los buenos datos de ocupación en el último trimestre: la tasa se ha elevado en 5,4 puntos, al transportar un 83,6 por ciento más que en igual periodo de 2006. Así, Alberto Roldán, director de análisis de renta variable de Inverseguros, destaca que estas cifras “no son comparables ni tienen nada que ver con el ejercicio 2006”, ya que hay nuevas rutas y centros de operaciones. De modo que, por mucho que las cifras sean buenas, “el mercado seguirá atento a la valoración de la aerolínea y a si encuentra un nivel de soporte”. Por todo ello, entiende que hay que estar fuera del valor, a no ser que “busquemos riesgo”. De la misma opinión es Diego Herrero, subdirector de inversiones de Gestifonsa, quien destaca que Vueling muestra un gráfico que “asusta”. Aún con todo, asegura que ya que ha perdido tanto terreno desde máximos “podría tener recorrido”, pero sólo recomienda el valor para hacer trading a inversores muy agresivos y especulativos. Y la razón la deja muy clara: “meterse en Vueling frente a otras opciones sería una oportunidad perdida”. En definitiva, los expertos creen que tomar posiciones en Vueling es una “ruleta rusa”, en palabras de Gonzalo Cantarela, director de GC Gestión Privada. Cantarela cree que la posibilidad de que la familia Lara aumente su posición en la compañía podría ser un factor positivo, pero recuerda que hay que ser muy consciente del riesgo que se asume si “se apuesta” a que salgan adelante los rumores que apuntan a una posible adquisición. Panorama técnicoMiguel Pareja, gestor ejecutivo de Alpha Finanzas destaca que el escenario bajista de Vueling no es nuevo, “se viene desarrollando desde que alcanzara sus máximos allá por febrero o marzo”. Pero ahora, con los amplios huecos que el valor ha dejado en la apertura en los últimos días, el título es “la máxima expresión de un título en caída libre”. Pareja asegura que “podrá tener rebotes puntuales en alguna sesión – como de hecho ha ocurrido-, pero desde luego, lo único que podemos esperar son cesiones”. Este experto habla incluso de proyecciones por debajo de los 5 euros, por lo que recomienda no entrar en la compañía “bajo ningún concepto”. Gerardo Ortega, economista y asesor financiero confiesa que no tiene respuesta para la pregunta de dónde puede detenerse la caída del valor e insiste en que técnicamente Vueling está en caída libre. (ver gráfico de su evolución en bolsa desde diciembre pasado)