Diego Jiménez Alabarracín, responsable de renta variable de Deutsche Bank España, comenta los factores que están marcando al mercado estos días. 

¿Qué le han parecido los resultados de BBVA?
Hacemos una lectura muy positiva de estas cuentas. No esperábamos una subida espectacular de los márgenes por el efecto divisa y la hiperinflación en Venezuela, pero las cuentas de Turquía y de México han salido buenas, así como las de España, donde se aprecia una caída de la morosidad, una bajada de las provisiones y una menor exposición al sector inmobiliario.

¿Se aprecia un aumento de los créditos?
Sí, aunque también hay que tener en cuenta que veníamos de unas cifras prácticamente nulas. Así pues, esperamos que esas cifras se multipliquen en próximos meses.

Teniendo ya sobre la mesa las cuentas de la banca cotizada española, ¿cree que aventuran más ampliaciones de capital y cambios en los dividendos?
De momento creo que no habrá ampliaciones de capital porque la banca española cumple con los requisitos de capital de Basilea III y, si no vemos ninguna adquisición de capital, sería extraño ver ampliaciones.

Lo que sí vamos a ver es mejoras en todos los márgenes porque la economía española está comenzando a marchar y esto se muestra en el ánimo de los pequeños y medianos empresarios para pedir crédito.

Grecia ha ofrecido canjear la deuda del país por bonos indexados al crecimiento y bonos perpetuos. ¿Estas medidas satisfarían a la troika y a Grecia?
A Grecia sí, pues es de las pocas salidas que puede tener el país para acometer el pago de esa deuda sin quitas. Pero no estoy tan seguro de que Alemania esté a favor de convertir esa deuda en bonos perpetuos. Desde luego, ligar esa deuda al crecimiento o hace carencias de intereses debe ser una de las medidas de apoyo de Europa a Grecia.

Si Grecia y Europa llegan a un entendimiento, ¿veremos verdadera influencia del QE en los mercados?
Sin duda. Además, por ejemplo, en Ibex, que es el índice europeo con más peso de los bancos, ha llegado a estar en niveles por debajo del anuncio del QE, lo que quiere decir que la volatilidad que ha venido con la victoria de Syriza ha hecho que los inversores se retraigan y que la banca española, que tan buena salud ha mostrado en los resultados y que se ha beneficiado de la caída de la prima de riesgo, ha caído mucho, entre un 7-8%.

Entonces, ¿podemos esperar un rebote de los bancos y los sectores más ligados al ciclo económico?
Desde luego. Cada acercamiento, cada relajación de la tensión entre Grecia y Europa va a ser vista como una oportunidad de entrada y no sería extraño que avanzáramos más que el resto de Europa porque nos hemos quedado más retrasados.

Sin embargo, el EURUSD subió hasta los 1,15 dólares. ¿Es sólo un rebote?
Hay que tener en cuenta que la caída del euro desde noviembre fue muy violenta y que los datos de crecimiento de EEUU de finales de 2014 no fueron tan buenos como se esperaba. Esto ha llevado a que el euro recupere posiciones, pero vemos fortaleza en el dólar y esperamos que termine el año en el 1,10.

¿Qué justifica la subida del precio del petróleo?
Es que el castigo estaba siendo excesivo. El petróleo ha llegado a caer un 60% en poco tiempo por el exceso de oferta. Cuando el mercado piensa que las aguas van a volver a su cauce y los productores van a recortar su oferta, el precio va a subir. De hecho, creemos que ya hemos visto el suelo en el petróleo.

En este entorno, ¿por dónde pasan sus recomendaciones de inversión?
Nos parece que es el momento de entrar en banca española. BBVA, Sabadell, Bankinter son nuestros favoritos. La banca mediana lo va a hacer bien porque los márgenes están subiendo. También nos gustan las empresas con ventajas competitivas, como IAG o Amadeus. Para nuestros inversores más conservadores, seguimos abogando por las compañías que miman al accionista, como Abertis, Enagás, Iberdrola, Red Eléctrica.