El experto ha dado su visión en torno al mercado de la renta fija con una comparación bastante llamativa como recomendación para los inversores.
Recientemente la estrella de la NBA, LeBron James, eligió regresar a Cleveland Cavaliers para liderar un proyecto ganador. Con opciones de llevarse el anillo de campeón de la competición. Para ello, los inversores de bonos deberían seguir su modelo a seguir. No por una comparación de su futuro profesional, sino por el tipo de contrato que firmó, según opina Michael Lewitt en The Credit Strategist.

El jugador, natural de Akron, llegó a un acuerdo de dos años de duración contractual con el equipo del estado de Ohio. Y no es casual. Se espera que esa decisión le ayude a obtener más ingresos netos cuando renegocie sus condiciones, una vez que se cierre el nuevo convenio de televisión del campeonato, que ahora mismo está negociándose.

Pero, al igual que LeBron, dada la posibilidad de que los tipos de interés pudieran subir antes de lo esperado, Lewitt ha escrito que los que invierten en bonos deberían seguir ese mismo ejemplo.

"Los inversores en bonos se enfrentan a tres tipos de riesgos: tipos de interés, de crédito y riesgo sistémico”, empieza destacando. “Hoy en día, los tres riesgos, posiblemente, están en sus niveles óptimos o más bajos en años, y es muy probable que aumente en el futuro inmediato”, añade.

“Lo que podría pasar en los próximos dos o tres años y luego de tres a cinco años es que se produzca mayor volatilidad en el mercado como resultado de la subida de los tipos, lo que creará la oportunidad para los inversores para aprovechar las dislocaciones que el mercado creará", explica Lewitt en relación a por qué hay que moverse en esa línea.

Por tanto, ¿qué debería hacer un inversor de bonos? Según el analista, debería fijarse en la estrategia que ha seguido LeBron James. "Los inversores serían más prudentes si siguieran el ejemplo de Lebron y limitar la duración de sus compromisos lo más breve posible en el entorno actual”, destaca.

“Mientras tanto, deben permanecer a la espera para que el rendimiento de los bonos se incremente”, expone. “Así pues, deben sacrificar el corto plazo por el largo plazo”, termina apuntando Hewitt.