En las actas de la última reunión del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC), los miembros de la autoridad monetaria siguen pensando que los estímulos monetarios pueden ser positivos para reducir el desempleo y que, en la actualidad, no suponen un riesgo para los precios. 
De hecho, creen que la inflación sigue muy por debajo de su objetivo del 2%. Es más, la mayor parte de ellos piensan aún tardará varios años hasta alcanzar ese punto. (Acceder a las actas)

Los miembros de la FED no habían variado mucho su perspectiva sobre la situación económica con respecto a la última reunión. Aseguran que el parón en la recuperación de Estados Unidos durante el primer trimestre se debió, sobre todo, a la climatología y un invierno más frío de lo habitual. Sin embargo, afirman que los indicadores muestran una mejora y sugieren que se ha retornado a una senda de moderado crecimiento. Una afirmación que algunos miembros del FOMC consideraban demasiado precipitada.

Algunos miembros afirman también que existen aun riesgos que podrían dar al traste con la recuperación, como son un debilitamiento del sector inmobiliario y la geopolítica o la desaceleración de la economía China.

Con respecto al paro, que en aquel momento era del 6,7% casi todos estaban de acuerdo en que la situación laboral en el país continuará mejorando con el paso de los meses, aunque hay puntos que aún disgustan como la baja tasa de actividad.

En cuanto a los pasos dados por la FED en los últimos meses, algunos miembros aseguran que es importante seguir clarificando el lenguaje utilizado en sus comunicados para que quede claro que incluso cuando el empleo y la inflación estén cerca de de sus objetivos, las condiciones económicas podrían mantener los tipos de interés en niveles bajos, según los parámetros que se consideran normales.

Sin embargo este punto tampoco es nada aclaratorio ya que un párrafo después, algunos miembros piensan que la claridad sería aún más importante en el caso de que la situación económica mejorase tanto que hiciera necesario una subida de los tipos más rápida de la que se anticipa.