El experto Austin Hatley escribe un artículo en el que describe cómo invertiría el legendario inversor estadounidense.
Tal y como explica el inversor cuando Rockefeller murió en 1937 había acumulado una riqueza –ajustada con inflación- de 360.000 millones de dólares. Dicho así no parece ni mucho, ni poco, es sólo una cifra multimillonaria. 
 
Pero para hacernos una idea, el patrimonio de Bill Gates, el hombre más rico del mundo en la actualidad es de 82.000 millones de dólares. Es decir, todo lo que posee el fundador de Microsoft, sería sólo el 25% de lo que poseía el inversor de principios de siglo.

Recuerda el experto que Rockefeller hizo su fortuna invirtiendo en refinerías de petróleo; en aquel momento, se trataba todavía de un combustible mucho menos indispensable de lo que lo es ahora. Pese a todo, explica el analista “el inversor se dio cuenta de que la expansión de la industria sólo se produciría si lo hiciera la industria de la refinería y por eso creó Standard Oil en 1870. En aquel momento fue la mayor compañía del sector del mundo”, asegura.

Explica el experto que desde que se fundó hasta que se disolvió en 1911, la compañía monopolizó la industria de la refinería. De hecho, en este tiempo llegó a controlar un 88% de la producción que se usaba en Estados Unidos y repartió dividendos que en estos momentos equivaldrían a 15.000 millones de dólares.

Apunta el experto que los grandes inversores de aquella época en Estados Unidos invertían en sectores como el petrolero o el financiero que en estos momentos que, en estos momentos, ya parecen antiguos. “Nuestras necesidades ahora mismo son muy diferentes a lo que lo eran hace más de un siglo. Aunque aún necesitamos recursos naturales como el petróleo o el acero, nuestra economía se ha vuelto más dependiente de otro recurso natural, la tecnología”, asegura Hatley.

En opinión de este analista, estas acciones son las que van a crear las infraestructuras del futuro, las que controlan los recursos que se necesitan para que el mundo de hoy siga girando: Cisco, Microsoft e Intel.

El experto afirma que “en los últimos 15 años los ordenadores e internet han revolucionado la forma en la que vivimos nuestras vidas. Ahora confiamos en la tecnología para pagar nuestras facturas, hacer la compra y algunas veces, incluso, cuidar de nuestros hijos. Se estima que cada mes los americanos gastan 40 horas de su tiempo en internet”, explica.

Lo mismo ocurre con las compañías, que cada vez más tienen más automatizados algunos procesos. “Ninguno de ellos sería posible sin las tres compañías citadas arriba”.

De acuerdo con este experto, esta sería la típica industria en la que invertiría un multimillonario del siglo XIX como Rockefeller en estos momentos. Así es como se han comportado estas acciones con respecto al resto del mercado.

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