Marc Ribes, co-fundador de Blackbird, analiza la situación macroeconómica del Europa y España.


¿Cómo valora las medidas anunciadas por el BCE?
Las medidas que tomó el BCE fueron mejor de lo esperado, pues esperábamos una rebaja de tipos de interés y sólo una medida no convencional.
La rebaja de tipos de interés es una medida anecdótica, pues ya no tiene efectos en la economía real que se bajen más los tipos. Lo que sí tiene efecto son las inyecciones de liquidez, que lo hará en dos partes:
- emitir 400.000 millones de euros, que irán destinados a la banca con unas limitaciones importantes: que esos 400.000 millones tienen que ser destinados al crédito a la inversión para las PYMES. Esto es muy positivo porque hace que los bancos y las empresas generen negocio.
- Penalizar los depósitos que los bancos depositan en el BCE: con esta penalización se pretende reducir las primas de riesgo periféricas haciendo que los bancos compren bonos. Además, las diferentes rentabilidades entre bonos y dividendos harán que las bolsas suban.

¿Cree que la caída del euro es sostenible gracias a las medidas tomadas por el BCE?
Estamos convencidos que el euro tiene que ajustarse gracias a las medidas del BCE. En cambio, tenemos dudas en cuanto al BCE, pues tenemos que ver si la economía estadounidense puede sobrevivir sin estímulos. Las medidas europeas son positivas, pero no son tan agresivas como las americanas, por lo que es normal que el euro se ajuste algo y se estabilice en 1,35. En el corto plazo podríamos ver más ajustes en el euro-dólar, en una horquilla entre 1,30-1,35 dólares. No creemos que haya una gran caída del euro contra el dólar, mientras que sí somos más bajistas en otros pares como el euro-dólar australiano o euro-dólar canadiense.

¿Dónde podría llegar la prima de riesgo española?
Al penalizar los depósitos del los bancos en el BCE se presupone que las entidades financieras van a comprar bonos públicos, en un intento de buscar rentabilidad. Si se ajusta la prima de riesgo, implica que el bono español sube.
Lo que tenemos que mirar es la prima de riesgo entre el dividendo de las empresas españolas y la rentabilidad del bono a 10 años. El bono español pagará menos del 3% de rentabilidad, mientras que la rentabilidad por dividendo media de la bolsa española es del 5%, por lo que la bolsa puede subir para ajustarse a esa rentabilidad.

¿Qué niveles baraja para el Ibex 35 para este año?
Podríamos valorarlo en función del ajuste entre primas de riesgo entre la rentabilidad del bono a 10 años y la rentabilidad del dividendo. Así pues, podríamos tener incrementos del 20-25% en el mercado, así la prima de riesgo entre bono y acción seguiría siendo atractiva.
Si miramos en base a la valoración de las compañías y la expectativa de beneficios, no nos preocupa la subida de la bolsa española, pero sí la americana. Si Wall Street se ajusta con el tapering, tendríamos que cohabitar en Europa con ello, aunque las correlaciones se han roto en los últimos años.
Lo que hay que tener en cuenta en Europa es que las bolsas están baratas y las medidas del BCE son buenas. En este sentido, seguiremos comprando fuerza y vendiendo debilidad. Es decir, compraremos bolsa española, sabiendo que los riesgos van a venir de EEUU.

En este contexto, ¿por dónde pasan sus recomendaciones de inversión?
Hemos sido muy entusiastas en todo este recorrido con los bancos españoles, que además van a ver incrementados sus beneficios por las medidas del BCE, que mejoran sus balances con activos más sanos.
Otra alternativa de inversión es Inmobiliaria Colonial. No apostaríamos por una mejora de las condiciones del negocio inmobiliario, sino por la puesta en valor de los activos inmobiliarios de la compañía y por su reestructuración.