Si Mao Tse Tung levantara la cabeza…. Probablemente se apresuraría a dirigir una nueva revolución o volvería a bajarla en su mausoleo. Lo que está claro es que le costaría digerir los cambios que se han producido en su país en los últimos años. Sobre todo en su economía y en sus empresas.
Tantos cambios, que quizá este mismo verano una empresa del gigante asiático con nombre de personaje literario va a protagonizar la primera o la segunda mayor salida a bolsa en la historia de Wall Street: Alibaba. Los expertos esperan que la OPV venda acciones por valor de 15.000 millones de dólares, una cantidad que rozaría los 16.000 que obtuvo Facebook hace sólo un par de años.

Y lo llamativo es que no es la única compañía del país que cotiza en la bolsa neoyorkina. En total hay alrededor de  unas 150 empresas de esa nacionalidad y este mismo año el número podría incrementarse en unas tres decenas, según unos datos que citaba la agencia Reuters a principios de este año.

En concreto, los datos de la agencia británica muestran que desde el año 2000, alrededor de 140 compañías han del país han debutado en Estados Unidos y han logrado obtener unos 36.600 millones de dólares con esas operaciones. Según estos mismos datos, el año en el que más dinero obtuvieron estos inversores fue en 2007, cuando consiguieron vender acciones por 6.900 millones de dólares. Un dinero que no llega a la mitad de lo que se espera que recaude Alibaba en su OPV.

Pero, ¿por qué acuden las empresas chinas al mercado americano?

En opinión de los expertos hay varias razones. Algunos piensan que en estos momentos existe un interés muy específico en este tipo de empresas, sobre todo en las que están relacionadas con el mundo de internet y del comercio, que es lo que le sucede a la rival de Amazon o a su propia competidora china, JD.com. En el último año, el mercado de comercio electrónico en china incrementó el volumen de transacciones en más de un 40% hasta superar los 300.000 millones de dólares. Un dinero que se superará, sin duda, a medida que siga creciendo la clase media y la capacidad de consumo del país. Por no hablar de la penetración de internet en la población impulsada, sobre todo, por el internet móvil.

Hay que recordar que hasta el año pasado más de 500 millones de chinos utilizaban aparatos móviles, principalmente teléfonos inteligentes, para conectarse a internet, según el Centro de Información de la Red de Internet de China. La tasa de penetración de los usuarios de internet móvil se incrementó hasta un récord del 81 por ciento en 2013. China superó a Estados Unidos en términos de envíos de teléfonos inteligentes en 2012.

Y es justo este potencial lo que ha hecho que a los inversores les compensen las preocupaciones sobre las irregularidades de contabilidad que nacieron en 2011 y que provocaron que muchas empresas chinas fueran expulsadas de la bolsa estadounidense. Lo que ha hecho que los inversores estén muy pendientes y seleccionen con más interés del habitual las empresas que salen a bolsa.

Como decía Mao en uno de sus conocidos proverbios, “es bien sabido que, al realizar una cosa, cualquiera que sea, a menos que comprendamos sus circunstancias reales, su naturaleza y sus relaciones con otras cosas, no conoceremos las leyes que la rigen, ni sabremos cómo hacerla, ni podremos llevarla a feliz término”. Así que, tomen nota del gran líder comunista de la revolución china.

Según los expertos, el mercado estadounidense proporciona a las empresas chinas algunas opciones que no están disponibles en las bolsas domésticas, como salir a cotizar cuando no se tienen beneficios y, además, ofrece una mayor liquidez.

Muy atentos, sin embargo, al sistema de propiedad con el que salen a cotizar las empresas del país asiático. Muchas utilizan una estructura conocida como (VIEs). Un sistema que está pensado para evitar la ley del país que prohíbe la propiedad de extranjeros en sectores como el comercio online. Este vehículo proporciona a los inversores derechos sobre el beneficio, pero no propiedad.

¿Qué pasa cuando no hay beneficios? El propio Mao decía que “dilatar conduce a grandes pérdidas, mientras que corregir los errores apenas surgen, reduce las pérdidas.”

Pero, veamos cómo van algunas de las empresas chinas que han comenzado a cotizar este año.

Comenzamos con JD.com, el mayor rival de Alibaba en China. Desde que debutó en mayo gana alrededor de un 35%.


JD.com en bolsa


El touroperador chino Tuniu acumula ganancias del 70% desde que salió a cotizar en mayo de este año.

Tuniu en bolsa


El Twitter chino, Weibo salió a los mercados el pasado mes de abril con una rentabilidad de apenas un 11%.

Weibo en bolsa


La cadena de perfumerías Jumei sube entorno a un 30%.

Jumei en bolsa


La operadora móvil Cheetah Mobile se apunta un 15% desde su debut.
Chettah mobile en bolsa