En el último y reciente latigazo bajista del mercado español, Banco Popular no sólo se ha convertido en el banco más penalizado, si no también en la acción que más ha caído de todo el selectivo español. En apenas una semana se ha dejado un 15% de su valor, un 0,22% en al año y, lo que es peor, ha entrado en caída técnica libre. Aparentemente no existe red que pueda frenar sus descensos en este momento. Antonio Espín, analista independiente, afirma que “después de haber sido un valor muy recomendado y haber despertado esperanzas, perdió el soporte de los 2,80 euros y comenzó a caer con fuerza, lo que ahora le deja en una situación de caída libre”. Técnicamente, Miguel Rodríguez Bonet, director de Formaciontrading.com, explica que “es un valor tremendamente bajista, dejando máximos y mínimos decrecientes. Sigue siendo bajista a pesar de la importante sobreventa. Ahora está formando un segundo impulso bajista que, si es de la misma envergadura que el primero, le podría llevar a la zona de 2,30-2,31 euros”. ¿Hay esperanzas para volver a comprar? Rodríguez Bonet desaconseja entrar en el valor pero, en caso de hacerlo, “la única zona para entrar sería por encima de los 2.70-2,72 euros, si empezase a hacer máximos y mínimos crecientes". Esto implicaría tener que ver a Popular, no sólo saliendo de mínimos, si no revalorizándose, por lo menos, un 12%. Por ello, nos planteamos si no sería mejor estrategia optar por el lado bajista. En este sentido, Gisela Turazzini, co-fundadora de Blackbird, nos propone una estrategia de cortos “buscamos posible pull back hacía la zona de soporte perdida en los 2.89 euros por acción para iniciar posiciones cortas con stop loss en 3,01 euros”. Aunque aconseja evitar toda posición corta mientras el precio siga formando nuevos mínimos para no entrar en fase de pánico y exaltación de mercado. (Ver: ¿Preparados para una nueva tormenta perfecta en la banca española?)

GRÁFICO LOGARÍTMICO BANCO POPULAR :

Fuente: Bloomberg

De hecho, la gran mayoría de los analistas que realizan la cobertura del valor oficialmente, se muestran negativos con su evolución y más del 50% de ellos recomienda mantenerse al margen:


Fuente: grupobancopopular.com

Además, si atendemos a los registros de la CNMV, vemos que Banco Popular ha vuelto a llamar la atención de los especuladores bajistas este mes. A 14 de junio –última comunicación de la CNMV- el capital de Popular en manos de bajistas ascendía al 2,06%. De hecho, vemos que, si bien hubo una pequeña reducción de las posiciones cortas en abril, desde entonces no han dejado de aumentar.


Fuente: CNMV

Además, sería conveniente frotarnos los ojos antes de mirar el precio al que actualmente cotiza Banco Popular pues, sin el efecto del contrasplit que recientemente unió 5 acciones en una, Popular estaría cotizando a 0,484 euros. (Ver: Banco Popular, ¿qué hay detrás del contrasplit?)

Según Marc Ribes, co-fundador de Blackbird, este contrasplit responde a dos necesidades: “por una parte, al maquillaje del precio de la acción –el efecto psicológico negativo de ver un título cotizando por debajo del euro es mayor- y, por otra, a la preparación de los inversores ante una posible ampliación de capital para cumplir con las nuevas exigencias del Banco de España”. Y, es que, el organismo presidido por Luis María Linde exigirá nuevas dotaciones para cubrir la refinanciación de créditos. Esto obligará a los bancos a realizar provisiones extraordinarias de entre 10.000 y 30.000 millones de euros, según calculan distintos estudios. Recientemente el presidente de Popular, Ángel Ron, anunció que la entidad absorberá este año el impacto sobre sus cuentas de las reclasificaciones de las carteras de créditos refinanciados a través de la provisión genérica y con el apoyo del margen de explotación que se genere, si fuera necesario. En este sentido, el aumento de provisiones con el que tendrá que cumplir Popular podría llegar a comerse por completo sus beneficios, pues se prevé que acabe este ejercicio con unas ganancias de 500 millones, precisamente el impacto que desde Ahorro Corporación pronostican que tendrán los nuevos requerimientos adicionales de provisiones. Aunque de estos 500 millones de dotaciones adicionales, 350 ya están incluidos en las provisiones presupuestadas para 2013. Es preciso indicar que Popular se encuentra en una situación más débil con respecto al resto de la banca cotizada por su alta exposición al crédito empresarial e inmobiliario. De hecho, el 12% de su cartera de préstamos son créditos refinanciados (14.043 millones) que tendrá que dotar.

En caso de que Popular no pudiera cumplir con estas nuevas provisiones a través de recursos propios, las alternativas de la entidad pasarían por:
- Realizar otra ampliación de capital: recordemos, no sólo el efecto dilutivo que conllevó la última por valor de 2.500 millones a finales del año pasado (incremento del 736% en el número de acciones diluidas), si no también la fuerte caída que sufrió el título por el castigo de los inversores en cuanto se enteraron de la noticia. ¿Podría hacer frente Popular a otra ampliación? Gisela Turazzini considera que sí, pero basándose en que “siempre hay especuladores que muestran interés por estos movimientos”. eso sí, las consecuencias técnicas podrían ser devastadoras.
- Pedir dinero al Estado: estaría sujeto a la nueva “doctrina Dijsselbloem”, por la que ya no será el Estado el que inyecte todo el dinero, si no que pagarán también los que dieron soporte al pasivo de esa entidad. En este sentido, pagarán también los tenedores de deuda subordinada y deuda senior, aunque previsiblemente no los tenedores de depósitos.

Además de las provisiones para cubrir el riesgo inmobiliario propio, recordemos que Popular ha tenido que dedicar 1.775 millones de euros a la reestructuración de otras entidades. (Ver: Popular y Bankinter los que más aumentan los préstamos a las AAPP)

Marc Ribes indica que “hay que estar al margen de este tipo de compañías porque, de algún modo, vienen a demostrar que el mercado no tiene ningún tipo de interés sobre el valor y está muy bajista. Esto tiene una explicación macroeconómica y es cierto que la reestructuración financiera ha dado un salto cualitativo pero creemos que en Europa todavía falta recapitalizar el sistema financiero, concretamente creemos que faltarían 100.000 millones”. (Ver: Popular y Bankia los que más acciones propias acumulan)

La promesa de la recuperación del dividendo
Banco Popular ni si quiera puede utilizar el reclamo de la rentabilidad por dividendo para atraer nuevos inversores, pues suspendió su retribución debido al nuevo plan de negocio y la necesidad de ampliar las dotaciones. Además, si bien se preveía que volvería a un payout -parte del beneficio que se destina a la retribución del accionista- del 50% este año con el pago de 0,05 euros por acción a partir del segundo semestre, este pago no es nada seguro. De hecho, en la última junta de accionistas de la entidad, Ángel Ron emplazó la decisión de volver a retribuir a los inversores para el segundo semestre “si los resultados, el entorno económico y el escenario regulatorio lo permiten”. En este sentido, desde Selfbank afirman "tener dudas con este mensaje". (Ver: Dividendos Ibex 35: una historia de aumentos, reducciones y suspensiones)

Lo que le faltaba a Popular: la bajada de rating
Esta misma semana la agencia Standard & Poor's rebajó en un escalón el rating de Popular, desde 'BB' a 'BB-', precisamente por el deterioro sufrido por sus activos, que puede llevar a la entidad a necesitar más provisiones de lo previsto. Según justificaba la agencia, que dejó sin cambios en 'B', con perspectiva negativa, la calificación crediticia a corto plazo, y que rebajó un escalón, hasta 'CCC+' y 'CCC', respectivamente, las de la deuda subordinada y las participaciones preferentes.

Además, S&P señala que la morosidad del banco se incrementó un 2,7% en el semestre, frente a un 1,1% de media del sector en España, y “los activos problemáticos que el banco acumula -préstamos morosos, activos inmobiliarios y créditos refinanciados- representaron alrededor del 30% de la cartera crediticia del banco” a partir de marzo de 2013.

¿Luz al final del túnel?
Como hemos podidio ver, hay muchos nubarrones en el cielo de Banco Popular, no obstante, desde Ahorro Corporación destacan algunos rayos de esperanza. Según esta casa de análisis, “pese a la fuerte contracción del margen financiero (desde el 1,60% en 2013 al 1,71% en 2014) en los últimos años causada por el deprimido entorno de tipos, los activos no rentables, la guerra de depósitos y la caída del front book, sigue siendo la entidad con mejor punto de partida. Además, la estabilización en los ingresos y las sinergias de costes proyectadas tras la integración de Banco Pastor, hacen que el margen de explotación muestre crecimientos de un solo dígito. La mejora prevista en la visibilidad de resultados se apoya en las recuperaciones y los extraordinarios positivos”.