Así lo advierte Barclays en un reciente informe. El riesgo de que El Niño vuelva a asomarse este año ha aumentado en las últimas semanas, lo que genera temor entre los inversores y la población.
El Niño es un fenómeno atmosférico que se produce en los meses de verano y que trae como consecuencia fuertes sequías, al contrario que La Niña, que fundamentalmente provoca lluvias. Los dos son igual de peligrosos porque afectan fundamentalmente a las cosechas de los países por los que pasan. La última vez que el mundo vivió un verano de sequías fue en la temporada 2010-2011.

Según uno de los indicadores que utiliza la Oficina Meteorológica de Australia, “Southern Oscillation Index”, en las últimas semanas hemos entrado por primera vez en dos años en el territorio que indica aumento de las posibilidades de Niño este verano en la zona del Pacífico. En concreto, el instituto australiano apunta que hay más de un 70% frente al 65% que indica el servicio de predicción climatológica de Estados Unidos.

Sin embargo, parece que si se llegara a producir, la severidad de El Niño este verano sería inferior a la del pasado verano del 2010-2011. En ese momento, por ejemplo, las regiones que baña el Río chino Yangtze sufrieron la peor sequía de los últimos 50 años, lo que obligó a las autoridades del país a cerrarlo para la pesca. Es más, el ejecutivo asiático se vio obligado a abrir la Presa de las Tres Gargantas para evitar interrupciones en el suministro de agua.

En principio, los expertos de Barclays consideran que si El Niño llega a hacer su aparición este verano podríamos estar ante un aumento de los precios de las materias primas agrícolas y alzas en la inflación de los precios de los alimentos.

países sensibles


En el siguiente gráfico podemos observar los países más sensibles a experimentar cambios en los precios de los alimentos.

Destaca Filipnas, ya que la cesta que compone los productos con los que se mide la inflación está compuesta en un 47% por alimentos –destaca el arroz, con un peso de un 9%-.

También podría verse muy afectada la India, donde un 50% de la cesta de precios está compuesta por alimentos frescos o elaborados. En el caso de este país, el principal fenómeno que hay que vigilar es el Monzón. Este año, de hecho, se espera un menor número de días lluviosos durante ese periodo.

Los expertos de Barclays aconsejan a los inversores y a estos países no fijarse tan sólo en la meteorología, ya que también cuentan los factores geopolíticos. Como no, también puede afectar el conflicto entre Rusia y Ucrania. El primero es el sexto mayor productor del mundo de trigo, y su vecino es el duodécimo. Además, los analistas de materias primas de Barclays aconsejan vigilar también los precios de la energía, en el caso en el que se desarrollara un conflicto armado, ya que podría afectar al nivel del petróleo.

Los expertos de Julius Baer, además, se han hecho eco de las previsiones del Ministerio de Agricultura para la cosecha de este año y sus estimaciones son más que positivas. De hecho, esperan un año récord en la producción de soja, con el maíz como única preocupación.

En este sentido, Warren Kreyzig, analista de materias primas de la firma asegura que se mantienen bajistas con el precio de la soja y neutrales con respecto al trigo y al maíz.