“Somos incapaces de desentrañar la complejidad del mundo, así que nos contamos un cuento simplificador para poder decidir y reducir la ansiedad que nos crea que sea incomprensible e imprevisible” Daniel Kahneman.

Hoy me gustaría comenzar mi tribuna de opinión semanal desafiando parte de mis inquietudes intelectuales exponiendo la idea de “complejidad”, que por definición se entiende como la cualidad de lo que está compuesto de diversos elementos interrelacionadas.

Citando otra frase, esta vez de Dobzhansky, el biólogo, que dice: "Desgraciadamente la naturaleza no ha sido lo bastante gentil como para hacer las cosas tan simples como nosotros quisiéramos que fuesen. Debemos afrontar la complejidad." Entiendo que la complejidad parece muchas veces desafiar nuestro conocimiento y, de algún modo, nos produce una regresión. Cada vez que hay una irrupción de complejidad precisamente bajo la forma de incertidumbre, de aleatoriedad, se produce una resistencia muy fuerte dentro de cada uno de nosotros, y sin lugar a dudas considero que puedo extrapolar esta sensación a la operativa bursátil, a dicha incertidumbre y aleatoriedad que como Traders nos opone tanta resistencia.

Octubre nos recordó que el mercado es un pozo emocional, en el que el estado anímico se sobrepone sobre cualquier circunstancia y el dolor aterrador de un nuevo mínimo de mercado sobrecoge al más optimista. Sin embargo, por más complejo que parezca, de ahí mi reflexión inicial, el precio puede marcar un camino u otro, en función de circunstancias tales como la amplitud de mercado y la convergencia global de los índices de referencia. Me explico, esta semana hemos podido comprobar de qué manera los bajistas han recordado el dolor, pero a pesar de que los precios al fin y al cabo, han sido sinónimos de los de octubre, nos encontramos con una paradoja, compuesta por la amplitud de mercado que nos indica que a pesar de la pauta correctiva y de los precios similares a los que vivimos en el semi-crash de octubre, las circunstancia son completamente distintas.

VOLATILIDAD


En octubre acontecimos un mercado complejo, dominado por el temor de observar el nacimiento de un mercado bajista, provocado por las enormes complicaciones que se sucedieron en el mercado americano, tras el fin del Tapering. Sin embargo, a pesar de tener más de un 50% de los grandes valores americanos cayendo, los alcistas han retomado el control, recordando a los bajistas que la bolsa americana ha premiado a cada corrección con un nuevo máximo creciente técnico, lo que explica argumento suficiente, como para pensar que la complacencia, poco a poco, se va apoderando del mercado. De fondo queda el marging debt y los securities held outright, así como la incertidumbre de evaluar el efecto colateral del QE, pero sabiendo que en la vida los excesos se pagan y que a veces las cosas simples suelen complicarse y terminar mal.

Hoy el mercado se ha corregido a sí mismo y las complicaciones bajistas se han disipado al menos, durante 6 meses. Tiempo suficiente para observar un techo y una aceleración en tendencia de la bolsa europea, que al calor del BCE, podría definirse en un sentido u otro en función de la decisión de Draghi a la hora de aplicar definitivamente el QE europeo. Sin embargo, como comentaba anteriormente, la amplitud de mercado se ha corregido y dicho mercado, a pesar de bordear los 10.000 puntos, ha logrado retomar el mercado alcista y prepararse para lo que creemos que ha podido comenzar esta semana, el tan ansiado “Rally de Navidad.” En las próximas semanas veremos si el mercado decide recordarnos al 2.004 y se prepara para un envite a resistencias, dejando la solución, como decía, en manos de Mario Draghi.

La semana pasada la traduzco bajo un sinónimo superlativo del comportamiento anual del selectivo y por qué no decirlo, en un sinónimo irrisorio del comportamiento del selectivo en los últimos 16 años, en los que el IBEX 35 ha logrado capitalizar a los inversores con el dividendo menos la inflación. Este escenario especialmente bajista para las bolsas, es positivo, bajo mi punto de vista para nuestras expectativas de futuro. Probablemente podría dar muchos argumentos que expliquen y argumenten mi opinión, pero podría simplificar diciendo que los próximos 15 años serán mejores que los últimos 15 años, pero que antes de lograr un impulso definitivo, deberíamos purgar los excesos de las políticas monetarias expansivas en USA, pero que una vez más, ha logrado dejar en agua de borraja, el optimismo generado por los bajistas.

Ante este complejo y divergente escenario, desde Blackbird nos planteamos qué tipo de operativa desarrollamos y en qué mercados operamos. Tal vez el debate más coherente sea pensar si el propósito tiende más al valor o al momento y nosotros, nos quedamos con la idea de que un cartera diversificada encontramos valor y momento, y nos puede brindar una excelente oportunidad de generar alfa a largo plazo sin estar exento de la beta a corto plazo. Sin embargo, tras el ataque bajista de esta semana, el mercado se ha debatido entre el dolor del martes, el alivio y la esperanza de miércoles y el optimismo del jueves. La semana es esperanzadora y los drivers concluyentes, una vez analizadas las velas diarias, me hacen concluir que el mercado se prepara para una recuperación en V, si tenemos en cuenta las dos velas de giro en martes y miércoles y el gap de escape de jueves. El mercado se prepara y nosotros como Traders, nos lanzamos ordenadamente tras los precios, con el único propósito de construir una cartera ganadora, de cara al próximo año. Hoteleras, por la caída del petróleo y por las posibles inversiones en Cuba, tras el reencuentro diplomático entre USA y Cuba. Las compañías de Media, las aseguradoras; Catalana Occidente y Mapfre, Ferrovial y las gaseras y por supuesto, un renovada FCC, forman parte de las últimas incorporaciones en nuestra cartera Blackbird Spain. Ideas de “momento”, a la espera de ideas de “valor”, así actuamos y así esperamos al BCE, entendiendo que si algo hemos aprendido estos años, es a dar un peso exageradamente importante a quien ostenta el poder en la actualidad, que no es ni el mercantilismo ni el estado, más bien los bancos centrales, si Hayek levantara la cabeza...

VOLATILIDAD


Finalmente, en el mercado de divisas hemos contemplado una vez más de qué manera un banco central es capaz de imponerse a cualquier circunstancia, con la rebaja del tipo oficial al -0,25%, bajo el propósito de penalizar los depósitos en Suiza, y de esta manera controlar el tipo de cambio que peligrosamente se acercaba al tipo máximo permitido por el Banco Central de Suiza, el 1,20.

Con todo este escenario encima de la mesa, el petróleo ha continuado su camino bajista, dejando una controversia peligrosa por un lado, pero optimista por otra. Podemos decir que la recuperación económica podría sujetarse bajo el paraguas permisivo de la inflación y de un poder adquisitivo que se trasladará de los resultados de las petroleras y de las economías productoras de petróleo al consumidor. Esta circunstancia será muy positiva también para las compañías, que verán rebajados sus costes energéticos y podrán de esta manera presentar unos márgenes importantes, debido en parte a los bajos costes financieros y a los reducidos costes energéticos.
Esta foto es nuevamente positiva para los mercados de Renta Variable que pueden esperar a Draghi en disposición de arrancar el nuevo ejercicio bursátil con el pretexto, insisto, de la inflación, para poder impulsar al IBEX 35 hacia cotas desconocidas, en los últimos 5 años.

¿Los riesgos? ¡Los de siempre! La burbuja de precios bursátiles en el mercado americano, pero si todo se sucede como parece que se sucederá, mientras los tipos sigan bajos, podríamos vivir una nueva etapa de complacencia, solamente enturbiada si observamos al selectivo por debajo de los 10.000 puntos, nivel aproximado que no debería perder para que sigamos pensando que los alcistas en Europa; ¡tenemos una oportunidad! tal vez histórica, de comprar valor intrínseco.

Gisela Turazzini
BLACKBIRD CEO