UGT ha insistido este lunes en la necesidad de subir ya el salario mínimo interprofesional (SMI) a 1.000 euros mensuales, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, y a elevar los sueldos en convenio más allá de la inflación media (3,5% según la mayor parte de las estimaciones).

El sindicato ha denunciado en un comunicado que, pese al descenso del IPC en medio punto en el arranque de 2022, la tasa continúa en valores muy elevados (6%) que hacen perder poder adquisitivo a los trabajadores.

En este contexto, UGT ve fundamental que el Gobierno actualice cuanto antes el SMI para avanzar así en la senda de crecimiento propuesta en su día por el comité de expertos y que concluirá en 2023 con un SMI equivalente al 60% del salario medio.

Además, el sindicato defiende que los convenios colectivos deben incorporar aumentos salariales superiores a la previsión de inflación media (es decir, más del 3,5%), para mejorar el poder adquisitivo, pero siempre adaptándose a las circunstancias económicas particulares de cada sector y empresa.

Al mismo tiempo, UGT pide incorporar en la negociación colectiva cláusulas de revisión salarial que vinculen la nómina al IPC para el caso de que éste supere la previsión de inflación, lo que permitiría que los aumentos iniciales fueran más moderados.

Para negociar todo esto, la organización que dirige Pepe Álvarez emplaza a la CEOE a sentarse a negociar ya un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), con el que facilitar la negociación de los convenios y garantizar aumentos del poder de compra a los trabajadores.