¡Oro! Según informes recientes, los inversores europeos han optado por invertir en el metal dorado en busca de un “activo refugio” ante la incertidumbre que han causado este año los procesos electorales de Holanda, Francia, Alemania y, posiblemente, Italia.

Los flujos de fondos que se han dirigido a ETF’s que invierten en oro han repuntado debido a que muchos habían anticipado fuertes ganancias ante un movimiento que había provocado subidas del 8,6% el año pasado. Pero antes de que usted siga el ejemplo, unas palabras de cautela: el oro no es un activo refugio. Ni ante las caídas de la renta variable, ni ante la inflación. Cuando se evalúan los datos históricos, es difícil ver los efectos materiales que el oro puede generar en las carteras de los inversores. 

NO ES UN ACTIVO REFUGIO

Algunos inversores consideran que el oro es un “activo seguro”, un refugio ante la volatilidad de los mercados. Y con el aumento del temor ante el crecimiento del euroescepticismo, muchos se han sentido atraídos por esta materia prima. Sin embargo, este razonamiento no es acertado. Para poder ser un activo seguro viable, el oro debería o estar consistentemente negativamente correlacionado con la renta variable –es decir, que suele subir cuando la bolsa cae, o viceversa-, o debería ser menos volátil que las acciones. Y nada de eso ocurre. 

Hemos medio el coeficiente de correlación de la rentabilidad mensual del oro y el MSCI World desde noviembre de 1973, cuando el gobierno de Estados Unidos permitió la negociación libre del oro, estableciendo un mercado como tal. Un coeficiente de correlación mide de forma estadística el nivel de relación entre dos series. Un coeficiente de 1 significa que las dos series se mueven al unísono; -1 implica exactamente lo contrario. La correlación entre el oro y la renta variable es de 0,1. Es decir, no tienen relación, así que casi no hay evidencia histórica de que el oro tenga buenos resultados cuando la bolsa cae, ni viceversa. 

Para ilustrar bien este punto, observen el gráfico 1 en el que se pueden ver los mercados bajistas del S&P 500 (zonas sombreadas del gráfico) desde 1975 y los movimientos del oro. Como pueden observar, no hay una tendencia consistente. El oro cayó con fuerza junto a la renta variable a principios de los 80. Luego subió un poco entre 1987 y 1990. El oro cayó durante el primer año del pinchazo de la burbuja tecnológica del 2000. En 2008, los inversores de esta materia prima entraron en una fase de locura y a las fuertes subidas le siguió un desplome del 30%. 

El oro en mercados bajistas 

 

Gráfico oro


Fuente: FactSet y Reserva Federal de St. Louis del 31/12/1975 – 31/12/2016. El rango de fechas comienza en 1975 porque el oro comenzó a cotizar libremente en 1973, durante el mercado bajista del S&P 500. 

 

MÁS VOLÁTIL QUE LA RENTA VARIABLE

El oro también falla en otra de las características de los activos refugio, la baja volatilidad frente a la renta variable. El oro tiene una desviación estándar mayor que las acciones. Esto significa que su rentabilidad se desvía más de su retorno medio de largo plazo que las acciones. En teoría, un activo más volátil suele compensar con una mayor rentabilidad. Sin embargo, las subidas anualizadas de la bolsa exceden a las del oro. El MSCI World Index presenta retornos anualizados del 9,5% desde noviembre de 1973 . ¿Y el oro? del 6.1% . Además, también presenta subidas de manera menos frecuente que la bolsa global. Si se trata de un activo estable, de un activo refugio, ¿por qué los precios caen con más frecuencia que la bolsa en cualquier periodo de tiempo? ¿Por qué es más volátil? Como pueden ver, el oro no es un activo refugio muy efectivo. 

Frecuencia de rentabilidades positivas de la renta variable global y el oro

 

Gráfico 2

 

Fuente: FactSet con fecha del 11/10/2016. Del 31/12/1973 hasta el 31/01/2017. La rentabilidad del oro está medida en dólares, que es la divisa en la que cotiza. 

NO ES UN SEGURO CONTRA LA INFLACIÓN

Muchos explican que el oro no es tanto un refugio contra la volatilidad como un seguro contra la subida de los precios. Obviamente, el aumento de la inflación hace que su dinero valga menos, así que quizá usted prefiere un activo que los bancos centrales no puedan diluir incrementando la oferta de dinero disponible. A pesar de que las mineras puedan diluirlo aumentando la oferta de oro, o que los gobiernos puedan tontear con el ratio de oro por unidad de divisa. Esta teoría puede sonar perfectamente lógica  y podría haber sido cierta desde un punto de vista histórico. Pero no ha sido cierta en las últimas décadas. 

Desde noviembre de 1973, la inflación media en Estados Unidos ha sido de un 3,2% . Esto se basa en la inflación de Estados Unidos, ya que el oro está denominado en dólares americanos,  nos parece lo más comparable. Desde el año 2000, Estados Unidos ha vivido un periodo de baja inflación y altos retornos del oro. Esto quiere decir que la rentabilidad media del oro a 12 meses es mayor en periodos en los que la inflación está por debajo de su media –especialmente si está muy por debajo de su media – que cuando por está por encima.

Ahora bien, antes de que piense que la baja inflación es alcista para el oro, considere que desde 2012 a 2015 la inflación fue muy baja y el oro cayó. Todavía es baja ahora y el oro sube. Por lo que parece que no existe conexión entre los precios y su cotización. 

El gráfico 3, a continuación, ilustra esta diferencia, y muestra el IPC de Estados Unidos (en naranja) y el precio del oro (en azul) indexados desde diciembre de 1979. Como se puede ver, el oro ha sido incapaz de alcanzar el rimo de la inflación en más de 35 años. Es decir, que para nosotros tampoco puede considerarse como un seguro contra la inflación. 

 La inefectividad del oro contra la inflación Parte 2

 

Gráfico 3


 
Fuente: FactSet y la FED de St. Louis, a 28/02/2017. El oro y el IPC indexados a 100 desde el 31/12/1979 al 31/01/2017. El oro está medido en dólares, que es la divisa en la que cotiza.

 

Por lo tanto, el oro genera menos rentabilidad que las acciones con mayor volatilidad. No le protege de la inflación, ni de la volatilidad de las bolsas. Así que si el oro no le protege de nada de lo mencionado, ¿qué es realmente?

UN PEDAZO DE METAL DORADO 

El oro es solo una materia prima, nada más y nada menos. Es como la plata, el titanio, el platino, el cobre o el zinc. No tiene ninguna propiedad mágica para los inversores. Por ello consideramos que en vez de preguntarse qué va a hacer el oro a partir de ahora, quizás debería cuestionarse por qué lo tiene en su cartera. 

Fisher Investments España es la sucursal española de Fisher Investments Europe Limited, compañía propiedad de Fisher Investments. Fisher Investments es una gestora de inversiones privada e independiente. Fisher Investments Europe delega la gestión de carteras a su empresa matriz. Este artículo refleja la opinión del equipo editorial de Fisher Investments. Dicha opinión puede cambiar en cualquier momento. Se proporciona la información sobre los mercados de valores con fines informativos. Este artículo no debe considerarse una recomendación de inversión para que compre o venda valores concretos.
 

i Fuente: FactSet, 16/02/2017. Rentabilidad anualizada del MSCI World Index con dividendos netos, 31/10/1973 – 31/01/2017. Rentabilidad medida en dólares americanos, las fluctuaciones del tipo de cambio entre el dólar de EE. UU. y el euro, pueden dar como resultado rentabilidades de inversión mayores o menores.

 ii Rentabilidad anualizada del oro 31/10/1973 – 31/01/2017. Rentabilidad medida en dólares americanos, ya que es la divisa en la que cotiza. Las fluctuaciones del tipo de cambio entre el dólar de EE. UU. y el euro, pueden dar como resultado rentabilidades de inversión mayores o menores.

 iii Fuente: FactSet, 28/02/2017. Cambios mensuales del IPC en Estados Unidos. Noviembre 1973 – Enero 2017.