Overall, the mood at these Annual Meetings was concerned, and a number of participants said that they left the Meetings more worried about the state of the world economy than when they arrived. But most assessments of the prospect of the world economy were more optimistic than our own expectations.

La conclusión anterior forma parte de una pequeña nota escrita por nuestro economista jefe tras asistir a varios debates durante el fin de semana pasado en Lima. El optimismo que no falte, siempre. Pero, por otro lado, que sea un optimismo racional y fundamentado. En estos momentos hay mucho de lo primero, pero poco de lo segundo. Esta es mi impresión.

Racional, ¿por qué? Por un lado, por esperar que las autoridades chinas procedan de forma adecuada teniendo margen para ello. Por otro, porque la situación de fondo de los mercados y economías emergentes es más sólido que el existente a finales de los noventa. También, por la recuperación cíclica de las economías desarrolladas. Y por último, por la predisposición de los bancos centrales a hacer todo lo que sea necesario para evitar un deterioro de las condiciones financieras (incluyendo aquí la estabilidad de los mercados).
Pero, ¿está fundamentado todo lo anterior? No, no lo está. De hecho, esta carencia de información y los elevados riesgos asumidos explican que en estos momentos otorguemos a nuestro escenario base apenas un 40 % de probabilidad de materializarse. No hablemos ahora del resto de los posibles escenarios, extremos y de menor probabilidad.

Poca información sobre las estadísticas chinas, poca información sobre la posición de los principales bancos centrales, muchas dudas sobre la reacción de las autoridades de países emergentes y muchas hipótesis sobre el comportamiento de los mercados que, en buena parte, condiciona todo lo anterior. Hacía tiempo que este tipo de reuniones generaba más dudas que respuestas, lo que no significa que en el pasado reciente hemos tenido las ideas mucho más claras. En absoluto. Pero, es cierto, el buen comportamiento de los mercados amortiguaba cualquier inquietud. De hecho, lo más relevante ahora es valorar el comportamiento de los mercados en un contexto económico incierto. Aquí está la clave que debemos valorar: no hablamos de una crisis financiera (emergentes) si no de su debilidad del crecimiento; no hablamos de los ajustes y reformas en China, más bien de si sus autoridades van a poder impedir que su economía entre finalmente en recesión; no estamos valorando ya que las decisiones de los bancos centrales sean un foco de tensión como las medidas que podrían aplicar si es preciso en el futuro. Y yo creo que sí lo será, especialmente en la zona EUR y en Japón.

¿Confundidos? Sí, es la sensación del momento. Propio de estos tiempos.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España