El banco de inversión americano sigue confiando en la economía de nuestro país. Tanto es así, que acaba de mejorar su previsión de crecimiento del PIB de este año hasta el 2,7% frente al 2,5% anterior.  Este porcentaje está por encima del 2,5% que prevé el propio gobierno y que está en línea con el consenso.


España, dicen los expertos de Bank of America Merrill Lynch, ha dejado de ser tan interesante para los inversores, para sus clientes. Y eso es una buena noticia. “El crecimiento está bien, hay un gobierno, se alcanzó el objetivo de déficit el año pasado. En un contexto en el que los riesgos han aumentado en Francia e Italia, los activos españoles se han comportado mejor desde finales del año pasado. Una pregunta muy común –dicen en la entidad- es si Italia tiene que ser considerada como una referencia para España, o el país debería ser considerado casi dentro del grupo de los más importantes de Europa”, explican.

Los puntos negativos

En su opinión, aunque “España debería ser uno de los países que más crezcan este año” en la entidad siguen viendo puntos negativos. Sobre todo en lo que se refiere a los acontecimientos políticos, que podrían complicarse en esta segunda mitad del año". Para los expertos  de BofA Merrill Lynch los resultados de las primarias del PSOE el 21 de este mes son un acontecimiento que hay que tener muy en cuenta. “Dependiendo de los resultados, unas nuevas elecciones serían cuestión de tiempo. Y esto  volvería a traer al mercado temores sobre todo ante la posibilidad de una alianza del centro izquierda con la izquierda más extrema”, dicen.  En cualquier caso, aunque este fuera el resultado final en la firma no temen que se produjera un debate sobre la salida del euro, como sí ha ocurrido en otros países europeos.

Por cierto, en la entidad no se olvidan de la posibilidad de que siga escalando el conflicto con Cataluña y que esto vuelva en algún momento a insuflar nuevos temores en las bolsas en los próximos meses.

Previsiones

Más allá de la política

En lo estrictamente económico, en la firma observan una constante moderación en el crecimiento. Explican que los dos próximos años van a ser cruciales para que España pongan en marcha las reformas que todavía les quedan pendientes y reduzca la vulnerabilidad de la economía “aunque no esperamos que suceda, debido al complejo escenario político”.

Destacan fundamentalmente la estructura del empleo española. “La creación de puestos de trabajo es destacable, pero la calidad sigue siendo un problema. Esto tiene varias consecuencias. La primera es que la recuperación se percibe de forma diferente en distintas partes de la sociedad. En segundo lugar, esto limita las dinámicas salariales y, en consecuencia, la aparición de la inflación.

Merrill Lynch