El rendimiento de los diferentes sectores de activos se ha visto afectado por la creciente volatilidad. La confianza de los inversores se deshizo ante los temores respecto al crecimiento de la economía China, su divisa, la caída de la renta variable y el desplome del crudo.
 
Estos temores aparentan ser algo exagerados, dado que no se tienen en cuenta las alentadoras previsiones de la economía mundial. Los pronósticos del 6.7% de crecimiento en China realizados por el Banco Mundial para 2016, no equivalen a un desastre. Esto ya se comprobó en el debilitamiento de las materias primas en el 2015, cuyo nivel de posicionamiento actual sugiere que el sector ya ha tocado suelo.

Las entradas de capital en los ETPs sobre crudo sugieren que los cazadores de gangas encuentran atractivos a los precios excesivamente deprimidos. Por su lado las empresas del sector continúan reduciendo su gasto operativo, lo que seguirá reduciendo oferta mundial de materias primas en 2016 y por ende, respaldará a sus precios. Aunque en el oro esperamos unos beneficios en 2016, los inversores han evitado exponerse a los metales preciosos ante la posibilidad de sucesivos aumentos en los tipos de interés en Estados Unidos este año. Sin embargo, el hecho que las perspectivas inflacionarias hayan mejorado en EE.UU al igual que la marcha de su economía, hace que los aumentos de intereses reales no se sientan tanto y por tanto, no tendrían un efecto negativo sobre los metales preciosos. Las previsiones del crecimiento estadounidense en del Banco Mundial para 2016 (2.7% vs. 2.5% en 2015), respaldan la teoría de que la recuperación de EE.UU se mantendrá y por tanto respaldará una mayor demanda

 El precio del crudo Brent y del crudo WTI cayó a los mínimos del 2003 debido al temor del mercado de estar frente a una híper producción sin la correspondiente capacidad para su almacenamiento. Nuevamente nos encontramos frente a una exagerada reacción. A pesar del levantamiento de las sanciones a Irán es posible que a fines de año estemos enfrentados a un déficit de suministro: seguramente la producción iraní no colmará las expectativas y la demanda se incrementará. El spread entre el Brent y el WTI cayó a los niveles anteriores a 2009, antes que Estados Unidos autorizara su exportación a fin de aliviar su almacenamiento y su capacidad de refinamiento. Nosotros entendemos que los precios sobre el final de este año se situarán entre el coste marginal de $40 y el coste fiscal por barril de $70. Los materias primas agrícolas han caído en un 3% al inicio del 2016 debido a la oferta excesiva y la recesión global. El cambio en la política económica argentina, presionó la baja de precios en el trigo y en el maíz. El cacao por su lado, cayó un 12%, a pesar de los pronósticos de su disminución en la producción como consecuencia de El Niño sobre su cosecha.

Este fenómeno climático, el peor desde 1997, continuará afectando fuertemente las materias primas agrícolas. Después del tumultuoso inicio de 2016 en los mercados financieros mundiales (una economía china debilitada, junto a la caída en los precios del crudo), la demanda por el refugio del oro se disparó. De acuerdo a nuestro análisis, en caso de que haya cambios no esperados en la política monetaria estadounidense, es probable que el oro probablemente funcione como activo de protección; por otra parte frente a un aumento de tipos, el metal precioso estaría tendiente a apreciarse a menos de que haya una subida muy importante.

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