El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha pedido este lunes al Gobierno que abra una mesa de diálogo social para abordar todo lo que no se ha tocado en la reforma laboral, especialmente lo que tiene que ver con las causas y las indemnizaciones por despido y con el despido colectivo.

"Esto se tiene que revisar, por lo que inmediatamente pediremos una mesa al Gobierno para continuar hablando de estos temas", ha señalado Álvarez en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press.

En lo que respecta a la polémica surgida a raíz de la votación de la reforma laboral en el Congreso, el dirigente de UGT ha calificado la situación de "bochornosa" y ha considerado "lamentable" que los grupos de izquierda "hayan perdido la gran oportunidad de que la reforma se aprobara con una mayoría sólida, amplia y sin ruido".

"Seguramente así, en vez de estar hablando de lo que pasó en el Congreso de los Diputados, estaríamos hablando del contenido de la reforma, que es extraordinariamente positivo para los trabajadores de este país", ha subrayado.

Programa Practico de Estrategias de Inversión y Trading

El líder de UGT ha señalado que las medidas contempladas en la reforma laboral no pueden mejorarse "porque están hechas a conciencia" y hay que darles un tiempo para ver si funcionan, sobre todo en lo que hace referencia a la contratación.

En todo caso, considera que la norma parece estar dando ya frutos, pues los datos de contratación indefinido de enero prácticamente duplicaron a los de enero de 2021.

"Seguramente cuando acabemos el año estaremos 10 puntos por debajo en temporalidad de lo que tenemos hoy", ha dicho Álvarez, que ha añadido que la recuperación de la 'ultraactividad' en la reforma laboral ya se está notando, pues los convenios que iban a desaparecer ahora siguen vigentes.

Por otro lado, y en relación a una posible subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), el líder sindical ha advertido de que, de producirse, sería una noticia "muy nociva para la economía española y europea".

"Es evidente que hay que controlar la subida de los precios y, en este caso, para hacerlo hay que controlar el precio de la energía, que es el elemento que la está disparando", ha argumentado.