Desde Minsait, la unidad de Indra especializada en el estudio del nuevo panorama digital, llegan a la conclusión de que los retos que afrontan las entidades financieras tras la crisis financiera exigen adoptar un nuevo modelo de creación de valor más sostenible y que permita construir una nueva forma de relación con el cliente.

En este sentido señalan que la erosión de los márgenes, el desarrollo del shadow banking, la entrada de nuevos competidores como las Fintech, el aumento de la presión regulatoria y la pérdida de confianza de la sociedad constituyen los principales desafíos a los que deben hacer frente las entidades financieras.
Según Minsait, la banca debe reforzar su apuesta por las nuevas tecnologías con el objetivo de avanzar en tres campos: seguridad, riesgos y rentabilidad.

En lo referente al reforzamiento de la seguridad del cliente, señalan que será necesario desarrollar sistemas que permitan acreditar la identidad del cliente en todo momento, así como avanzar en el desarrollo de nuevas técnicas para la prevención y control de fraude.

El estudio considera el desarrollo de soluciones de Banca Comercial como la mejor manera de crear un nuevo modelo de relación con el cliente basado en los conceptos de precio, conveniencia y agilidad.

En este sentido, el informe señala que ya no se trata de ofrecer el mejor rédito al cliente para la compra de automóvil, sino que, mediante la aplicación del Big Data, se logre encontrar, además, el vehículo que mejor se adapta a las necesidades del cliente o aquellos con precios más bajos. De este modo, la propia entidad financiera es quien ayuda al cliente a la hora de la toma de decisiones.

Este tipo de soluciones, además, permite entablar un mayor vínculo emocional entre banco y cliente, al considerar este último que su entidad se preocupa por su bienestar.

La propuesta de Minsait apunta al desarrollo de servicios en los ámbitos de captación y retención de clientes y de profesionalización de la gestión. En el primero de los casos, se trataría de aplicar inteligencia sobre las transacciones efectuadas mediante la tarjeta para extraer en detalle el patrón de consumo de los clientes particulares, una información que resulta extremadamente útil para los clientes pyme, (principalmente comercios) -por ejemplo de cara a la elaboración de promociones y campaña- .

La incorporación de la tecnología supone una oportunidad tanto en lo referente a la captación del cliente, ya que permite valorar los riesgos de admisión de una forma mucho más precisa. Estos sistemas utilizan datos sociodemográficos, de cash flow y sectoriales, permitiendo disponer de técnicas de pricing para todos los clientes.

En la fase de seguimiento y control, por su parte, las técnicas de computación matemática permiten detectar posibles casos de posibles insolvencia o, por el contrario, mejoras en lo referente a este apartado, por lo que constituyen poderosas herramientas para las entidades financieras.

Para los próximos diez años, desde Finsait señalan, que se producirá un traslado de pagos al wearable y al móvil y que este proceso vendrá acompañado de una reducción del número de sucursales, lo que obligará a las entidades financieras a replantearse su forma de operar.