Santander y BBVA obligarán a sus consejeros ejecutivos a mantener en cartera un importe equivalente al sueldo fijo de dos años: 26 millones brutos en conjunto. El objetivo de este nuevo requisito serviría para alinear los intereses de la cúpula con los de los accionistas.
 
Según Expansión, este programa iniciado el pasado año, en consonancia con las recomendaciones de un buen gobierno, afecta a la presidenta del Banco Santander Ana Botín, a su  consejero delegado, José Antonio Álvarez, y los vicepresidentes Rodrigo Echenique y Matías Rodríguez Inciarte entre muchos otros.

Esta estrategia implica el compromiso de estos consejeros a mantener una inversión individual significativa en acciones del banco mientras continúen en activo. Una política que tendrá un plazo de cinco años desde enero del año 2016 para alcanzar el nivel de inversión requerido, aunque en la práctica muchos ya lo cumplen.



Según podemos observar en el gráfico, la mayoría de los consejeros directivos de Santander y BBVA ya han cumplido el requisito en el cual se les exige mantener una inversión individual significativa.

Ana botín como podemos observar controla 18,43 millones de títulos de Santander, que tienen un valor de mercado de casi 100 millones de euros a los actuales precios (5,39 euros por título). Su inversión es muy superior a la obligatoria de dos años de salario: cinco millones de euros. Rodríguez Inciarte en acciones suma 10,4 millones, que al igual que Ana está por encima de lo requerido que era 3,4 millones. Echenique por su parte que debe mantener por su parte títulos por 3 millones, ya tiene una cartera de 4,9 millones. José Antonio Álvarez tiene actualmente en cartera 4,5 millones de euros, frente a los 4 millones exigidos.

Francisco González, ya ha alcanzado el requisito, aunque en BBVA la obligación se ha implantado este año, en el marco de la nueva política retributiva de sus consejeros ejecutivos para 2017-2019. El banco no establece un plazo de tiempo para alcanzar la inversión, y sitúa en tres años el periodo en el que deben mantenerse las acciones, el mínimo fijado para el buen gobierno. El presidente ya tiene 4,15 millones de títulos de la entidad, valorados en 28,5 millones, aunque su obligación es inferior, dado que su sueldo fijo se eleva a 2,47 millones al año.

Por su parte Carlos Torres y José Manuel González-Páramo, consejero delegado y responsable de regulación están cumpliendo parcialmente la regulación. Torres debe alcanzar una inversión de 3,92 millones y actualmente controla acciones por 1,96 millones. González-Páramo tiene medio millón en títulos, que corresponde a un tercio de lo exigido (1,66 millones). A finales de este año, ambos ejecutivos cumplirán ya el requisito exigido.