Tras la noticia con la que despertamos la semana pasada en el cual Santander anunciaba la compra de Popular por tan solo una moneda de euro, Ana Botín ha decidido jugar fuerte, ya que al tiempo que se encarga de este nuevo negocio, aprovecha para mejorar sus niveles de solvencia que anteriormente se encontraba por debajo de la de sus competidores. 

Esta operación ha consistido en resolver al fin el fuerte problema en el que se encontraba sumergido desde hace varios meses Popular, ha supuesto a Santander volver a encabezar el ránking nacional al absorber los activos de la entidad quebrada aunque a cambio debe volver a realizar una ampliación de capital por 7.000 millones de euros para recomponer sus niveles de recursos propios.

Como bien sabemos, la situación en el que se encontraba el Banco Popular era realmente crítica y de hecho llevaba mucho tiempo en el punto de mira, por lo que la compra por parte de Santander supuso un gran suspiro. Esta operación de resolución como todos sabemos consistió en amortizar todo su capital y reservas y el resultado de convertir en capital los CoCos y la deuda subordinada, para así aumentar su nivel de cobertura de los créditos morosos y dudosos que tienen en el balance. De esta forma el activo de Popular seguía siendo el mismo, aunque lo que ocurrió en el pasivo es que desapareció todo el capital en sus distintas formas, generando así un fondo de comercio negativo.

Una vez que se llevó a cabo esta operación, la Junta Única de Resolución europea a través del Frob decidió traspasar el balance de Popular a Santander por un euro. Como la suma de los balances generaba un problema adicional a Santander, por esa razón el Banco Santander llevará a cabo una ampliación de capital que le permita cumplir así los mínimos regulatorios que le impone el BCE.

Técnicamente, los indicadores Premium de Estrategias de Inversión señalan que se encuentra en tendencia alcista, con una puntuación de 6,5 sobre 10, si bien, la volatilidad a largo es creciente, y a medio plazo decreciente.