Un inversor podría concentrarse en algunas compañías que todavía tienen un potencial positivo alcista, como una forma costosa (según el PER de sus acciones) pero aparentemente efectiva de sortear las turbulencias del mercado. En el caso de las grandes tecnológicas en EEUU, sus altísimos ritmos de crecimiento de beneficios cuestionan las voces que tradicionalmente afirmaban que para ganar rentabilidad había que comprar barato.

También conocido como P/E ratio, Price-to-Earnings ratio o ratio Precio-Beneficio, el PER es sin duda el ratio más utilizado en la valoración relativa de acciones. Se mide en veces y muestra el número de años de beneficios que necesita una empresa para recuperar el dinero invertido en la compra de sus acciones si el beneficio por título fuese constante.

Pero hecha la ley, hecha la trampa. Si se utiliza un PER bajo como único criterio para seleccionar un valor en el que invertir, lo barato puede salir muy caro en momentos como el actual en el que el mercado está amenazado por la incertidumbre y la volatilidad. Y es, precisamente, en ese “si el beneficio por acción fuese constante” dónde el inversor puede ver como el precio bajo de una acción no es necesariamente sinónimo de potencial alcista.

¿Significa eso que las acciones caras son más rentables? No necesariamente, pero en los últimos tiempos muchos son los que apuestan por compañías con PER elevado como Netflix (263,6 veces) o Amazon (269,4 veces). En su opinión “no están caras si se mira desde el punto de vista de los beneficios”, que crecen en torno al 30% anual, como argumentaba el Co CIO y co responsable de Multiactivos de SYZ AM, Fabrizio Quiriguetti, en el número de junio de la revista de Estrategias de Inversión.

En esa línea se muestra también la estrategia de inversión de JP Morgan Asset Mangement. Su director de Inversiones, Manuel Arroyo, se esfuerza en demostrar que el PER en el muy corto plazo a veces no es un indicador tan bueno como si lo es en el largo plazo, cuando hay una relación clara entre valoración y apreciación. “La rentabilidad que obtienes cuando cortas barato en el largo plazo es clara, mientras que hay años que ves que aún con los PER muy bajos los siguientes doce meses la rentabilidad sigue siendo negativa o menos positiva” declaraba Arroyo el pasado mes de abril.

¿PER alto y rentabilidad de acciones en el Ibex 35?

En el caso del mercado tecnológico estadounidense el debate sobre si las acciones de los grandes valores están caras o no, está abierto. Pero ¿qué hay del Ibex 35? ¿Hay compañías “caras” que siguen aportando rentabilidad? A tenor de los datos, sí.

 

Valores del Ibex 35 con más PER y rentabilidad por acción

 

Aunque los PER son mucho más modestos y sus ritmos de crecimiento también, se encuentran algunos valores que están ganando atractivo para los inversores a pesar de sus PER. Es el caso de valores como Amadeus, que mantiene un PER de 28,44 y una rentabilidad del 19,45, o la inmobiliaria Colonial, con un PER de 33,75 y una rentabilidad del 16,02.

CompañíaRentabilidad (%)PER (año actual, veces)
Amadeus19,4528,44
Bankinter7,9714,46
CIE Automotive11,2814,99
Inmobiliaria Colonial16,0233,75
Endesa10,7014,43
Grifols4,7324,77
Merlin Properties10,3519,95
Naturgy21,6618,31
Repsol15,1910,11
Viscofan7,1621,67

Si excluimos las historias de grandes recuperaciones, las de beneficios cíclicos y las que protagonizan un movimiento corporativo en curso, además de a Amadeus los expertos de AlphaValue incluyen a Ferrovial en su lista de los 38 valores globales, con un PER superior a 27 veces.

 

Lista de valores con alto PER y rentabilidad por acción seleccionados por Alphavalue

 

En su comparativa, los expertos aseguran que la fortaleza de mercado para acciones tan caras invita a una reflexión sobre la calidad intrínseca de sus negocios y las características defensivas del balance. De hecho, al observar su calificación según AlphaValue, las herramientas independientes de riesgo crediticio muestran que prevalece la calidad en esa lista. Según este listado clasificado por su upside, de mayor a menor. Un inversor podría concentrarse en las compañías que todavía tienen un potencial positivo alcista, o no molestarse y comprar el lote de acciones mostradas como una forma costosa, pero aparentemente efectiva de sortear las turbulencias del mercado.