Según la firma estadounidense, los fundamentos de la banca europea continúan siendo sólidos y buena parte de la incertidumbre que se cierne sobre el sector se debe más bien a los temores sobre una ralentización de la economía a nivel global.

En su último informe sobre la situación que atraviesa la banca europea, Lazard señala que el problema de las entidades financieras no hace referencia tanto a su solvencia como a una rentabilidad que se ha visto mermada por las rebajas en los tipos de interés aplicadas por los bancos centrales.

Como factores de riesgo específicos de las entidades financieras, Lazard Freres Gestion destaca los efectos negativos que provocará el entorno de tipos de interés bajos sobre la rentabilidad de los bancos, la evolución a la baja del precio del petróleo, así como la publicación de los resultados de las principales compañías inferiores a las estimaciones del consenso.

Además, existen riesgos específicamente localizados en Italia, Portugal y Alemania que contribuyen a alimentar las especulaciones sobre la supuesta debilidad de la banca en Europa.

En primer lugar las dudas sobre la solvencia de las entidades italianas, que se han acrecentado desde el anuncio de recapitalización de cuatro pequeños bancos transalpinos y por la creación de un banco malo para dar salida a todos aquellos activos de dudoso cobro. Desde Portugal, por su parte, se valora negativamente el proceso de recapitalización interna llevado a cabo en Novo Banco a partir de un segmento de sus acreedores. Por último, las multimillonarias pérdidas cosechadas en el último ejercicio por Credit Suisse y el Deutsche Bank por los gastos extraordinarios en que han incurrido en los últimos tiempos.

Este último se ha convertido en el blanco de los inversores, que consideran improbable que pueda hacer frente a los cupones de sus bonos convertibles y que estos se convertirán en acciones. A este respecto, desde Lazard consideran que la banca alemana no tiene actualmente problemas de liquidez, ya que su exceso de reservas frente al Banco Central Europeo se sitúa en los 800 millones de euros, por lo que puede afrontar los vencimientos de estos instrumentos financieros. Además destacan el esfuerzo en materia de capitalización que han llevado a cabo las entidades financieras de la zona euro, lo que las ubica en una situación más favorable de la que disponían en el año 2008.

Como ejemplo de la fortaleza la entidad alemana resaltan que la ratio de capital fully loaded del banco se sitúa en el 11,7% y que la reciente recompra con descuento de deuda Senior reflejan la capacidad para hacer frente a sus obligaciones.