Indra ha anunciado que hasta marzo alcanzó un beneficio neto de 21 millones de euros que supone un 77% más respecto al mismo período del año anterior. La mejora del Ebitda, que creció un 10%, constrastó con el ligero incremento de la deuda que indica la compañía, hasta 532 millones aunque el coste medio de la deuda bajó un 2,4%; 

Indra ha remitido a la CNMV los resultados del primer trimestre del año. El Ebitda creció un 10%, hasta los 48 millones de euros, con un margen Ebitda que mejoró hasta situarse en el 7,5%, desde el 6,9% del primer trimestre de 2016. Por verticales, cuenta la compañía, destacan los crecimientos de ingresos del 11% en Defensa y Seguridad y del 9% en Servicios Financieros. Europa y España son las dos regiones más destacadas, con incrementos del 16% y del 5%, respectivamente. 

Tal y como ha informado la compañía, el margen Ebit alcanzó el 5,2% debido a la mejora del margen EBIT de TI, que creció hasta el 0,2% mientras que el margen EBIT de T&D se mantuvo estable en el 12,3%. La generación de caja en el trimestre fue de -5 millones de euros, lo que muestra un comportamiento positivo, teniendo en cuenta el elevado volumen de cobros (cerca de 80 millones de euros) estimados para los primeros mess del año y que se adelantaron al cuarto trimestre de 2016. 

La deuda neta se elevó ligeramente respecto a diciembre de 2016 hasta un total de 532 millones de euros con un ratio de Deuda Neta/Ebitda que se mantuvo en los mismos niveles de 2,3 veces, mientras el coste medio de la deuda se redujo hasta el 2,4%- 

La compañía mantiene tanto estimaciones de ingresos como de margen EBIT y generación de caja antes de circulante ya comunicada en 2017 y que no incluían la integración de Tecnocom. La oferta por Tecnocom alcanzó un 97,2% de aceptación. La transacción se cerró el 27 de abril de 2017 e Indra ha ejercitado el derecho de venta forzosa para el capital restante, habiendo comenzado ya la integración operativa.